7 de noviembre de 2016

tarta de requeixo con mel



Otro año más ha llegado y se ha ido el Samain.

Para aquellos no conocedores de tal evento, el Samain es una fiesta de origen celta, antepasada venerable de lo que hoy conocemos por Halloween. En Galicia, como tierriña celta, se recuerda en algunos rincones tallar y prender calabazas con forma de calavera para ahuyentar a los espíritus que vagaban por los caminos en estas noches de muertos y difuntos. Es muy difícil separar esta costumbre del Magosto y de sus castañas asadas, de las fiestas paganas de fin del verano, así como de las celebraciones cristianas de Todos los Santos. En fin, un bonito crisol de tradiciones —de las cuales les corresponde a los eruditos "eruditar"— que nos sirven para festejar el otoño y todas sus cosas lindas.


En Cedeira, con eso nos hemos quedado. Durante un par de días un grupo de gente animosa llenamos el pueblo de calabazas, globos, zonchos, fantasmas y algarabía en lo que es una fiesta familiar y colorida. Una de sus principales atracciones es la "merenda de outono". Lo que viene a ser comer, que eso gusta a grandes y chicos. Se venden cuncas de requeixo con mel y bola de azúcar a todo aquel que quiera catarlas.

Estar en la organización tiene sus cosas buenas y es que cuando sobra avituallamiento te lo quedas. Esa es la razón por la que este año nos hemos juntado con 3 kg de requeixo en la nevera. Sí, ¡3 kg! Hubo un mínimo error de cálculo en las previsiones de ventas.

Como no queremos que tal cantidad se nos pase, ni que nos quede cara de vaca agria o leche cuajada después de un posible empacho, he buscado una salida diferente para el lácteo en sí.

Es por ello por lo que hoy os traigo esta tarta de requeixo.

¡Vamos con la tarta!



Ingredientes (para un molde de 20cm)

· 750 g de requeixo
· 500 g de yogur natural
· 6 huevos
· 75 g de harina
· 250 g de azúcar (si os gusta dulce, podéis añadir 300)
 · Miel y nueces para acompañar

Preparación

1. Batimos el requeixo con los yogures con una batidora de varillas.

2. Incorporamos los huevos, de uno en uno, batiendo con las varillas.

3. Añadimos el azúcar y removemos bien. Repetimos esta operación con la harina. Intentamos no batir demasiado para que no nos quede aire en la masa.

4. Dejamos reposar la masa una media hora. Aprovechamos para precalentar el horno a 200ºC.

5. Volcamos la masa sobre el molde previamente engrasado.

6. Horneamos durante 15 minutos a 200ºC y posteriormente 50-60 min a 150ºC. Sabremos que está lista cuando el centro de la tarta tiemble un poquito cual flan, pero muy poquito.

7. Apagamos el horno y dejamos enfriar la tarta dentro.

8. Desmoldamos y dejamos reposar en la nevera de un día para otro.

9. Decoramos con miel y unas nueces.

Notas
 
- No abrir en ningún momento la puerta del horno. Si sufre cambios bruscos de temperatura puede hundirse el centro o agrietarse la tarta.
- No batir la mezcla en exceso.
- Se debe sacar la tarta de la nevera 20-30 minutos antes de consumirla.
- Es preferible hacerla el día anterior ya que está más buena de un día para otro.
- Mi recua de tartas de queso en el blog.


- Nota para amantes de los problemas idiomáticos y los quesos frescos. ¿Requeixo, requesón, ricotta?
Requeixo. El requeixo de Galicia se realiza con "leite callado", es decir, cuajando la leche de vaca. Se cuaja mediante temperatura y los propios microorganismos de la leche. Cuando la leche está cuajada, se retiran las natas y se escurre en estameñas o telas. Una vez escurrido se mezcla de nuevo con las natas obteniendo así el requeixo. Es un producto lácteo similar al mató catalán, al queso quark o al tvaroh . No se le añade sal en ningún momento y se toma como postre normalmente con miel o azúcar. Se diferencia de otros quesos frescos tradicionales de la península (tipo queso de Burgos) en que estos utilizan cuajo de origen animal, llevan sal incorporada y tienen una textura más propia para cortar que de untar aunque conceptualmente son cercanos al requeixo.

Ricotta. Para liar todo un poco, bajo el nombre de requesón tenemos otro subproducto lácteo. Si calentamos el suero sobrante de hacer quesos, sus proteínas se unen y obtenemos una masa mantecosa y blanquecina. En Italia se denomina ricotta (dos veces cocido), la primera cocción sucede al calentar la leche para que cuaje y obtener queso fresco, y la segunda al "cocer" el suero sobrante de haber realizado ese queso.

El diccionario de la RAE, y muchos parlanchines y parlanchinas, recogemos bajo el término requesón estos dos productos (requeixo y ricotta), similares en apariencia, diferentes en elaboración y sabor. 

En fin, espero haber arrojado algo de luz sobre un problema que os atormentaba y no os dejaba dormir. De nada :-)

2 comentarios:

  1. Rica, riquísima, creo que la mejor que he probado.

    pilpil

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  2. ¡Tenéis que hacerla en casa! Carla la tiene que probar ;)

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