30 de septiembre de 2020

terrina de pollo con salsa de zanahoria


Esta receta, sin razón aparente, da comienzo a nuestro otoño en Cortapicos. Tiene orejones y eso, como todo el mundo sabe, implica espíritu navideño. Es una relación causal sin ningún atisbo de duda. Nos ayudará en la transición del salmorejo a los polvorones. Soy un blog con vocación de servicio público.

Sigo teniendo una gran lista de recetas por probar y compartir, así que ideas no me faltan. El tiempo... eso es harina de otro costal. De todas formas, si la audiencia del blog tiene peticiones, ya sabéis que son más que bienvenidas :)

La receta de hoy es fundamentalmente práctica. Se puede dejar lista con anterioridad. Nos sirve para llegar a casa y tener la comida preparada o para no complicarse demasiado en un encuentro al que sea oportuno aportar algo. Además, las terrinas tienen cierto toque viejuno que por aquí nos gusta mucho, por algo somos fans de Biscayenne. Esta receta es una ventanita a la sabiduría de las abuelas, buena gestión del tiempo y darle una vuelta a ingredientes habituales para darles otro color ¡Cuanto que aprender!

Ingredientes

Para el fiambre
· 750 g de pechuga de pollo picada
· 6 orejones
· Una cucharada de piñones (poquitos porque son caros, jaja)
· Un huevo
· Un diente de ajo
· Unas ramas de perejil
· Un lingotacillo de vino dulce (yo usé Pedro Ximénez)
· Sal
· Pimienta
· Nuez moscada
· 6/8 lonchas finas de jamón serrano 
· Pan rallado

Para la salsa
· Una cebolla mediana
· Tres zanahorias
· Un vasito de vino blanco
· Aceite de oliva
· Sal
· Pimienta
· Agua/caldo de verduras
· Una cucharadita de miel
· Un puñado de avellanas

Preparación

Para el fiambre

1. Picamos los orejones con un cuchillo.

2. En un mortero, machacamos el diente de ajo con las hojas de perejil.

3. En un bol, mezclamos la carne picada de pollo, con los orejones picaditos, los piñones enteros, el majado de ajo y perejil, el huevo y el chorro de Pedro Ximenez. Nos preocupamos de que todo esté bien integrado. Salpimentamos y rallamos un toque de nuez moscada.

4. Añadimos un poco de pan rallado para aglutinar mejor la mezcla, que no quede tan líquida.

5. Forramos un molde rectangular, tipo cake, con papel de hornear. A continuación colocamos las lonchas de jamón serrano de forma que también forren el molde (suelo y paredes). Tenemos que solapar ligeramente cada loncha con la anterior. Esto se llama encamisar.

6. Metemos dentro del molde la mezcla de carne picada y apretamos bien, no dejando huecos, aplanando la superficie y presionando para que quede compacto. Seguidamente, terminamos "el paquete" cubriendo con las lonchas de jamón.

7. Horneamos durante una hora aproximadamente a 180 ºC.

8. Dejamos enfriar. 

Para la salsa

Podéis aprovechar el tiempo de horneado para preparar la salsa.

1. En una sartén con un dos o tres cucharadas de aceite pochamos una cebolla y tres zanahorias troceadas a fuego suave hasta que estén ligeramente doradas. Añadimos también unas avellanas cuando estén las hortalizas sofritas. Rehogamos brevemente todo junto.

2. Subimos el fuego y añadimos un vasito de vino blanco. Dejamos que hierva hasta que se evapore el alcohol.

3. Añadimos ahora un par de vasos de caldo de verduras o agua y una cucharadita de miel.

4. Cocemos todo conjuntamente durante 10 minutos.

5. Batimos con la batidora. Si queréis una textura más fina, también podéis pasar la salsa por el chino. Rectificamos de sal y pimienta.

Emplatado

1. Cortamos en rodajas el fiambre con un cuchillo bien afilado y servimos acompañado de la salsa. Para conseguir un plato completo, pueden irle bien mil y una cosas: unos champiñones salteados, verduras al horno, ensalada, patatuelas, manzanas asadas...

Notas

- El espíritu de este plato es poder prepararlo con antelación. El fiambre se corta mejor cuando ya está frío y ha reposado y, además, gana en sabor de un día para otro. 

- El fiambre se puede servir frío o templado y acompañar de la salsa caliente. Yo esta última vez, lo corté recién salido del horno y tampoco tuve mayores problemas.

- Estas terrinas admiten variaciones, añadir pasas, pistachos, aceitunas, otras especias, alguna carne más grasa que le dé jugosidad. Son muy polivalentes y resultonas.

- Podéis incorporar los jugos del asado a la salsa.

- Para picar la carne de pollo, podéis hacerlo a cuchillo, con algún aparataje que tengáis o si tenéis un comercio cerca que os lo prepara así, genial.