cortapicos y sacalenguas
¿Qué hay hoy de comer?
20 de mayo de 2013
bizcocho de primavera
El mes de mayo es complicado recetear. Por eso me dedico a retar a visitantes y meterme en camisas de once varas. Jaja. Es lo que hay. Vivo al límite ;)
En esta historia del bizcocho de primavera entonces he conseguido liar a más gente. A la familia Tartufo (al completo, ¡espero!) del blog Las recetas de la familia Tartufo. A raíz de haber titulado a dos de nuestras recetas menestra de primavera y tortilla de primavera respectivamente, la Sra.Tartufo sugirió que la próxima receta había de ser un bizcocho. Les propuse un reto, y aceptaron. Ahora tenéis a vuestra disposición dos opciones para desayunar o merendar (o picar entre horas) bien ricas con fruta de temporada.
Las condiciones del reto eran:
- Inspiración completamente libre.
- Dos ingredientes de temporada.
- Dos semanas para preparar y publicar (ejem).
En mi caso me decanté por fresas y nísperos. Además tenía muchas ganas de hacer algo con flores y justo el día que me iba a poner manos a la obra, encontré en un puesto de una feria de comercio justo un gran cesto lleno de capuchinas. Era una señal y me compré un par de docenas de estas lindas y coloridas flores. Tengo que señalar que normalmente se utilizan crudas en ensaladas o como decoración, pero yo decidí hacer un jarabe para poder incorporarlo al bizcocho.
El jarabe quedó de un color morado muy oscuro y las fresas le dieron al bizcocho una tonalidad marrón azulado. De esto sacamos dos conclusiones. Una, no es el bizcocho más favorecedor para ser fotografiado al corte (por eso os he puesto la foto colorida del bodegón de ingredientes, para quedarme más tranquila). Dos, nunca os fíeis de algo que sea color rosa y diga sabor a fresa (y haya sido horneado). Será de todo, menos fresa.
Y sin más, os dejo mi versión de este invento. No os olvidéis de visitar la otra propuesta de la Familia Tartufo que me ha sorprendido muy gratamente con un original bizcocho de calabacín y mermelada de zanahoria que probaré seguro.
Ingredientes.
· 6 huevos.
· 300 g de azúcar.
· 350-400 g de harina tamizada (repartidos en dos "lotes").
· 120 g de aceite de oliva.
· 2 yogures naturales.
· 2 sobres de levadura.
· Un pellizco de sal.
· 125 g de fresas batidas.
· 125 g de nísperos batidos.
· Una cucharada de almíbar de capuchinas.
Para el almíbar de capuchinas
· 50 g de capuchinas (unas dos docenas).
· 200 g de agua.
· 150-200 g de azúcar.
Preparación.
Para el almíbar de capuchinas.
1. Ponemos a hervir 200 g de agua. Infusionamos unos 50 g de flores en ese agua caliente durante un par de horas.
2. En un cazo calentamos a fuego suave el agua infusionada con 150-200 g de azúcar hasta conseguir que espese (unos 25-30 minutos).
Para el bizcocho.
1. Batimos los huevos con el azúcar durante unos 5 minutos con la batidora de varillas. Añadimos el aceite y continuamos batiendo durante otro minuto. Incorporamos los yogures y batimos un par de minutos más.
2. Repartimos esta masa en dos boles. En uno agregamos el puré de fresas y una cucharada de almíbar de capuchinas y en el otro el puré de nísperos.
3. En cada bol incorporamos en dos tiempos un "lote" (175-200 g) de harina, un sobre de levadura y una pizca de sal. Removemos suavemente con las varillas hasta que no queden grumos.
4. Precalentamos el horno a 160ºC. Engrasamos el molde donde vayamos a hornear el bizcocho. Vamos alternando capas de masa de fresa y masa de níspero.
5. Horneamos el bizcocho durante 50-60 minutos o hasta que pinchemos y el palillo salga limpio.
6. Dejamos enfirar sobre una rejilla y consumimos.
Recomendaciones.
- Es un bizcocho que tira a pudin, pero es muy jugoso y sabe mucho a fruta.
- Se pueden cambiar los purés de fruta por otras que estén de temporada.
- Se puede espolvorear con azúcar glas.
- Lo de las flores es completamente prescindible, de hecho, de tenerlas, yo no las usaría ahora para esto.
4 de mayo de 2013
ensalada de patata y guisantes
Después de varios días seguidos en los que por circunstancias he comido carne (y platos bien ricos) he llegado a la conclusión de que realmente mi tendencia es a comer más bien poca. No sé si consciente o inconscientemente se queda en una vez (a veces ninguna) a la semana. Entonces después de este atiborramiento ocasional... me busqué un par de platos más verduriles para reestablecer el equilibrio.
Soy una auténtica fans de las ensaladas de patata. Es uno de mis platos estrella de comida de batalla. Aunque en el blog normalmente mis platos son para 2 ó 3 personas tengo una cara oculta que sale a relucir en verano y que tiene la costumbre de guisar para 12-15... ¡20! comensales de buen saque. Es en esos momentos cuando sí que creo que esto del yantar no se me da mal del todo ;)
En esta ocasión, y como el número de personajes a comer lo permite, he optado por utilizar patatas nuevas, guisantes de Betanzos ("arroz con chíiiiiiiicharos, pataaacas noooovas") y espárragos de Navarra, estos últimos algo caros, por eso sólo me traje dos. Como me parecía tan cutre esto de poner sólo dos espárragos os dejo que compréis cuatro, jaja.
Sólo os pido una cosa, las ensaldas de patata nunca frías, por favor. Tibias son amor.
La inspiración ha salido de estas dos recetas de los blogs Lola en la cocina y A ver que cocinamos hoy. No os vayáis sin echarles un ojo.
Ingredientes.
· 2 patatas grandes.
· 2-4 espárragos blancos.
· 400 g de guisantes frescos (el peso es con vaina).
· 2 huevos.
· 1 cebolleta o cebolla tierna.
· Hojas de albahaca.
· Hojas de perejil.
· Un puñado de piñones.
· Queso parmesano.
· Aceite de oliva virgen extra.
· 1 limón.
· Sal y azúcar.
Preparación.
1. Cocemos las patatas (con piel o sin piel) hasta que estén tiernas. Se puede hacer en olla normal o a presión.
2. Cortamos la base (unos 2 ó 3 cm) de los espárragos. Los pelamos con un pelapatatas excepto la parte de la cabeza que no se debe tocar. Se disponen sobre una cazuela con agua para cubrirlos, un pellizco de azúcar y un poco de sal. Según lo tiernos que sean deberán hervir entre 20 y 40 minutos. Cuando los pinchemos y estén tiernos, escurrimos y reservamos.
3. Cocemos los huevos durante 8-10 minutos según lo entera que os guste la yema. Reservamos. Sacamos los guisantes de las vainas y también hervimos durante 5 minutos.
4. Pelamos y picamos la cebolleta en trozos pequeños. La dejamos macerar un rato con el zumo de limón para que pierda algo de fuerza.
5. Preparamos ahora el pesto. Trituramos en una picadora la albahaca, el perejil, los piñones, el queso parmesano, y unas tiras de la parte amarilla del limón. Agregamos aceite de oliva virgen extra y mezclamos bien.
6. Montamos el plato colocando los ingredientes y salando en su justa medida. Ponemos las patatas de base, luego los espárragos (troceados o sin trocear, al gusto), los huevos cortados en octavos, los guisantes, la cebolleta picada y finalmente aliñamos con el pesto.
Recomendaciones.
- Sé que es una lata esto de cocer todo por separado, es por dejar cada cosa en su punto, pero en una versión rápida, se superponen cocciones y ya está.
- Es un plato para disfrutar los espárragos y los guisantes así que intentad que sean frescos.
- Se le puede añadir un diente de ajo al pesto y triturarlo con el resto de ingredientes.
- Lola utiliza huevos de codorniz y la verdad que quedan muy xeitosos.
28 de abril de 2013
galletas de avellana y chocolate
Llevaba esta semana con ganas de hacer galletas. Mi primera prueba fue un intento fallido de combinación 'exótica', de estas que mezclan chocolate con especias y otras cosas peculiares. No salió y lo volveré a intentar porque me llama mucho la atención. Lo que pasa es que en el momento, decidí cambiar de tercio. Busqué preparar unas pastas dignas de un té con la gran Aunt Violet de Downton Abbey. Y entre Marquesas de Paraberes y Picadillos y un compendio de recetas en internet me decidí por una combinación atemporal de chocolate, mantequilla y avellanas.
Como dato os diré que llevar las avellanas justas de un postre en el bolsillo del abrigo al salir de la piscina es garantía de tener que volver a la tienda a por más ;)
Ingredientes. (unas 26-28 galletas)
· 200 g de harina de repostería.
· 100 g de azúcar glas.
· 50 g de avellana tostada molida.
· 50 g de almendra molida.
· 100 g de mantequilla a temperatura ambiente.
· 50 g de manteca de vaca cocida derretida.
· Trocitos de chocolate.
Para la cobertura.
· Chocolate para fundir (100 g)
· Avellanas tostadas (100 g)
Preparación.
1. En un bol mezclamos todos los ingredientes con paciencia hasta que se consiga una masa compacta. Igual nos lleva 5 o 10 minutos hasta que la mantequilla y la manteca se vayan integrando y permitan que la masa adquiera trabajabilidad. Cuando podamos hacer una pelota (textura plastilina) la envolvemos en papel film y la llevamos al frigo durante media hora.
2. Sacamos la masa del frigorífico y la extendemos con ayuda de un rodillo entre dos trozos de papel film. La extendemos hasta que tenga medio cm d espesor y con ayuda de un cortapastas vamos haciendo las galletas. Tenéis que poner mucho mimo y paciencia porque la masa cuartea mucho y hay que ir recomponiendo trocitos, y volviendo a estirar. Pero es un trabajo agradecido.
3. Vamos colocando las galletas en la bandeja del horno sobre un papel vegetal. Cuando tengamos la primera tanda (unas 12-14 galletas) introducimos la bandeja en la nevera durante 15 minutos, o en el congelador durante 5 minutos si os cabe. Esto se hace para que las galletas no pierdan su forma al hornear.
4. Precalentamos el horno a 180ºC y horneamos las galletas durante 12 o 15 minutos hasta que estén doradas. Retiramos del horno y dejamos enfriar.
5. Repetimos con la segunda tanda.
6. Preparamos la cobertura derritiendo el chocolate en el micro (vigilando de 30 en 30 segundos para que no se queme) y mezclándolo con las avellanas troceadas a cuchillo. Untamos esta mezcla sobre las galletas frías (y no relamemos el cuchillo) y dejamos enfriar en la nevera hasta que el chocolate solidifique de nuevo.
Recomendaciones.
- Las que no se vayan a cubrir de chocolate se pueden pincelar de huevo (yo no lo hice) para que queden más doradas.
- Si no encontráis la manteca, poned 150 g de mantequilla. Aquí es fácil encontrar la manteca cocida y tengo muchas veces en la nevera.
24 de abril de 2013
fresas con naranja
Es mi postre preferido de la temporada de fresas. Todas las semanas de primavera mientras conviven estas dos frutas lo repito constantemente. No tiene nada, pero lo tiene todo. Y me gusta mucho, por eso lo traigo en un día como hoy. Un 24 de abril. Día de mi abuelo Fernando. Este postre, una siesta silenciosa y una partida de pocha. Poco más se necesita para una buena tarde.
Ingredientes.
· 300 g de fresas.
· Zumo de dos naranjas.
· Una cucharada rasa de azúcar.
Preparación.
1. Lavamos y troceamos las fresas retirando el pedúnculo. Las colocamos en un bol con una cucharada de azúcar y el zumo de naranja. Dejamos una media hora mínimo para que se integren los sabores.
Recomendaciones.
- Fresas y naranjas estupendas y no tomarlo demasiado frío.
21 de abril de 2013
tortilla primavera
Los ordenadores hacen perrerías. A lo largo de la corta vida de este blog, ya es la segunda entrada donde os cuento una mala pasada de mis bártulos informáticos. Esta vez ha sido más rápido e indoloro y no he perdido nada de información. Sólo se ha retrasado un poco la publicación de esta tortilla de foto borrosa, pero de gran aceptación y múltiples posibilidades y que os recomiendo probar para variar de vez en cuando. Es adaptable a todos los gustos, ¡así que no hay excusa!
En mi caso fue acopañada de una ensalada de tomates, nueces y olivas negras que recomiendo también por ser un contrapunto bastante acertado.
Una cancioncita para amenizar el pelado y cortado de tanta verdura y que le gusta mucho a mi señor padre que ha conseguido que hoy tenga de nuevo el pc dispuesto.
Ingredientes. (3 personas)
· 2 patatas muy grandes.
· 2 cebollas.
· 1/2 puerro.
· 1 zanahoria.
· 1 calabacín.
· Un puñado de guisantes frescos.
· 4 ó 5 espárragos verdes.
· 1/2 pimiento verde.
· 1 zanahoria.
· 5 huevos.
· Aceite de oliva.
· Sal.
· Perejil fresco picado.
Preparación.
1. Ponemos una olla al fuego con agua. Cuando rompa a hervir introducimos los espárragos bien lavados y sin la parte leñosa del final del tallo. Cuando pasen los 5 minutos añadimos también los guisantes frescos y dejamos todo unos 5-6 minutos más. Apagamos. Los tallos de los espárragos se cortan en rodajas de 4 o 5 mm y la punta se deja entera. Reservamos.
2. Lavamos y cortamos el calabacín en rodajas finas y lo freímos en una sartén con poco aceite. Cuando esté dorado, lo escurrimos en un papel absorbente y reservamos también.
3. Ahora es el turno del resto de ingredientes. Pelamos y cortamos las patatas, como para tortilla, jaja; la cebolla, en juliana; el pimiento, en tiras; la zanahoria y el puerro, en rodajitas. Salamos.
4. En una sartén amplia y con abundante aceite de oliva freímos los anteriores ingredientes a fuego medio durante 20-25 minutos. Tenemos que ir dando vueltas para que se hagan todos por igual y con cuidado para que no se deshagan las láminas de patata. Cuando esté todo bien frito, escurrimos bien y dejamos enfriar unos minutos.
5. En un bol, también amplio, batimos 5 huevos y vamos añadiendo todas las verduras y abundante perejil picado. Si vemos que queda muy compacta la masa, añadimos otro huevo batido. Probamos y rectificamos de sal.
6. En una sartén que no pegue añadimos unas gotas de aceite de oliva, dejamos que se caliente bien, y echamos la mezcla. Cuajamos por un lado, posteriormente damos la vuelta con un plato/tapa y dejamos cuajar por el otro. Es posible que necesite una vuelta más.
Recomendaciones.
- Es una tortilla muy de aprovechamiento de lo que hay en la nevera y de las verduras de temporada. Podéis ir cambiando ingredientes sólo teniendo en cuenta como os gusta más su preparación antes de incorporar los huevos, si primero cocidos, a la plancha, fritos... etc.
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