26 de junio de 2014

tarta mousse de chocolate blanco y fresas


Es una tarta muy decorativa, Bus.

Traiciona todo cuanto principio tengo —comidísticamente hablando, claro— ya que en la descripción de la receta utilizo pegatina roja y dulce de azúcar para decorar, adorno el set de la foto con una servilleta monérrima de búhitos y globos y
empleo palabrejas cursis del país vecino como coulis.

La culpa siempre la tienen los franceses.

Pero lo vais a pasar por alto porque la tarta está muy buena. Es una receta estupenda de Mercado Calabajío y la foto principal la hizo María.

Aunque parezca que con solo mirarla pueden subir tus niveles de glucosa en sangre, creedme, no sucede tal. Si comes uno o dos (o incluso tres) pedaciños, claro. Toda no, no seáis asín.

Era para Elena y a ella le gustó. Me basta y me sobra. ¡Feliz cumple pequena! :)


Por lo demás, os quería informar, con una expresión tan macarrónica como cedeiresa, de que cierro el chiringuito temporalmente. Hasta agosto estaré embarcada en la misión de buscar nuevos postres para el bueno de mi amigo Federico, ardua tarea esta última, e intentando aprender un poquillo de cocina eslovaca. Entre otras cosas, claro.


Echaré (mucho) de menos el mar, el bonito, los tomates y soltaros parrafadas estrambóticas y sin sentido.


Pero volveré. Cuidadme el blog :)

¡Hasta entonces! 

Ingredientes.

Para la base de bizcocho genovés.

· 2 huevos.
· 60 g de azúcar.
· 30 g de harina.
· 30 g de harina molida.

Para la mousse.
· 4 yemas.
· 40 g de azúcar.
· 200 g de leche.
· 6 hojas de gelatina neutra.
· 200 g de chocolate blanco.
· 400 mL de nata para montar (35,1% materia grasa).

Para el coulis.
· 125 g de azúcar.

· 250 g de fresas.

Preparación.

Base de bizcocho genovés.

1. Precalentamos el horno a 180 ºC. Forramos el molde con papel de horno.
2. Separamos las yemas de las claras.
3. Añadimos el azúcar a las yemas. Batimos con varillas hasta que blanqueen.
4. Montamos las claras a punto de nieve.
5. Agregamos las claras con movimientos envolventes a la mezcla de yemas y azúcar.
6. Incorporamos la harina tamizada y las almendras molidas. Removemos suavemente y comprobamos que no quedan grumos.
7. Vertemos la masa sobre la bandeja de horno. Extendemos a lo largo y ancho de su superficie. Nivelamos bien.
8. Horneamos durante 15 minutos hasta que la superficie esté dorada.
9. Retiramos del horno y dejamos enfriar.


Coulis de fresa.

1. Ponemos a cocer las fresas con el azúcar a fuego medio durante unos 20 minutos.
2. Batimos con la batidora hasta que quede un puré muy fino. Si vemos que todavía está muy líquido, lo dejamos reducir un poco más.

Mousse de chocolate blanco.

1. Ponemos a remojo las hojas de gelatina en agua fría.
2. Blanqueamos las yemas con el azúcar con la batidora de varillas.
3. Calentamos la leche casi hasta punto de ebullición. Vertemos muy poco a poco, con un hilo continuo y fino, sobre la crema de huevo y yemas.
4. Colamos la mezcla anterior en un cazo y la calentamos hasta que espese dando vueltas con unas varillas. Es importante que no hierva pues la crema se cortaría. 
5. Cuando la crema esté espesa y todavía caliente agregamos las hojas de gelatina muy bien escurridas. Removemos hasta que estén bien integradas.
6. Echamos el chocolate blanco troceado y removemos hasta que se funda. Templamos.
7. Montamos la nata. Recordad, si están muy fríos tanto la nata como el recipiente montará mucho mejor.
8. Incorporamos la crema de chocolate blanco a la nata montada con mucho mimo, siempre con movimientos envolventes para que no baje.

Montaje de la tarta.

1. Colocamos la plancha de bizcocho genovés en el molde. Podemos pincelarla con algún alcohol.
2. Napamos el bizcocho con parte del coulis de fresas.
3. Vertemos la crema de chocolate blanco.
4. El resto del coulis lo metemos en un biberón. Dibujamos una espiral de coulis sobre la crema (antes de que cuaje). Ayudándonos con una brocheta, trazamos círculos haciendo "garabatos".
5. Enfriamos, al mínimo 4 horas, pero mejor de un día para otro. Desmoldamos.

Recomendaciones.


- Mi molde es de 23 cm y con esas cantidades me ha salido una plancha genovesa de 1,5 cm aproximadamente. Yo la he "adelgazado" con un cuchillo. 
- El coulis creo que a mí me gustaría más de frambuesa, en otra ocasión, lo probaré.
- La tarta hay que consumirla fría.

19 de junio de 2014

pudin de bizcocho


¿Os sabéis la historia del bizcocho reconvertido?

Resultó ser un bucle de generar postres con límite tendiendo a infinito.

Comenzó con unos restos de ingenua y no cuajada crema de chocolate, aprovechada posteriormente para un enorme bizcocho marmolado —y mazacote, ejem— que finalizó siendo un pudin porque no había quien le metiera mano. Al bizcocho, claro.

La vorágine de gastar más y más huevos, azúcar y horno terminó para el sosiego de todos.


Luego solo quedó la dulce, fría y suave cucharada de pudin.

Ñam.

pd. Cantidades exactas de webosfritos, porque este, queridos míos, ha sido a ojímetro. Voy aprendiendo a calcular cantidades, casi tanto, como la escala de las ventanas de autocad. Ahí es .

Ingredientes.

· 300 g de restos de bizcocho
· 4 huevos. 
· 250 mL de leche.
· 200 mL de nata.
· 100 g de azúcar.
· 1 manzana.
· 1 ramita de canela.
· Ralladura de limón.

Para el caramelo.
· 200 g de azúcar.
· 2 cucharadas de agua.
· Unas gotas de zumo de limón.

Preparación.

1. Primero aromatizamos la leche con la nata. La ponemos en un cazo a calentar y antes de que llegue a hervir, añadimos la canela y la ralladura de limón. Dejamos a baja temperatura unos minutos más y luego apagamos, tapamos el cazo y dejamos infusionar unos 5 minutos.

2. Troceamos el bizcocho y lo bañamos con la leche aromatizada ya templada.
3. Batimos con la batidora los huevos y el azúcar y lo agregamos al bizcocho.

4. Pelamos y cortamos las manzanas en trocitos pequeños. Agregamos a la mezcla..

5. Preparamos el caramelo y caramelizamos el molde*.
6. Introducimos en el horno precalentado a 160 ºC al baño maría durante 55 o 60 minutos.

9. Retiramos del horno, dejamos enfriar y refrigeramos en la nevera, mínimo de un día para otro.

(*) Para realizar el caramelo.

1. Ponemos en una sartén el azúcar con un poquito de agua. Dejamos que se vaya disolviendo sin revolver hasta que comiencen a salir burbujitas.

2. Cuando comiencen a salir burbujas vamos moviendo el caramelo girando el cazo. Es importante no meter una cuchara para remover. Cuando adquiera un bonito color tostado retiramos del fuego y agregamos unas gotas de zumo de limón.

3. Vertemos en el molde, primero en la base y después vamos girando hasta que se impregnen las paredes.

Recomendaciones.

- Tanto esta receta como el anterior pudin de pan son recetas de aprovechamiento de cualquier cosilla que haya por casa.
- Se puede pasar por la batidora para que quede menos tosco.
- Admite otras variedades de fruta (pasas, melocotones, etc) o frutos secos.
- Si sólo tenéis leche es perfectamente viable. 

4 de junio de 2014

hummus y baba ganush


Hay ocasiones que los planetas se alinean. 

No ha mucho tiempo que vivía... digo, que María vino sugiriendo que hiciéramos hummus de berenjenas y de garbanzos. Servidora, como es redicha, le dijo que de hummus de berenjenas, nanai —una tía mía tuvo un novio que se llamaba Nanai, le recuerdo como un gran tipo, nos hacía caso a los sobrinos—. Que en todo caso mutabal. Que no mezclara el tocino con la velocidad. A servidora se le hizo notar, sutilmente, que más bien la diferencia se asemejaba a la que existe entre el tocino y la manteca.


Aunque no deberíamos estar hablando de tocinos y mantecas en un plato vegetariano. Prosigo.

Yo comenté que llevaba tiempo buscando tahini, y hacer hummus sin, me daba penica. 


Y el tiempo iba pasando. Hasta que... el sábado por la mañana, en la II Feira de Economía Social de Coruña, me encontré un bote de tahini de una cooperativa de Negueira de Muñiz, un poblado peculiar (antigua comuna "hippie") al otro lado del embalse de Salime. Evidentemente, la compré.

Además el domingo venía a cenar —por última vez en un tiempo, snif— una vecina de los hippies, una Carrín de Fonsagrada. Así que era el momento de abrir el tarro y estrenarlo con hummus y darnos un festín. Que rima con Carrín.


Como sobraron la mitad de los garbanzos, había que repetir. Que drama, ¡oh cielos!

Así que aprovechando la ocasión he preparado baba ganush (como se llama en Siria o Palestina), que es una especie de paté de berenjenas con historia curiosa y altamente "tradicional" detrás de su nombre. Significa coqueto y vicioso y a este plato se le otorgaban poderes de dulzura y seducción. Aquellas mujeres que lo consumían se veían afectadas por estas cualidades, siendo esto un arma de doble filo. Por un lado las madres incitaban a sus hijas a comerlo, con fines claros de búsqueda de ..., pero en su versión más moralinística, era una tentación prohibida.

Aquí os dejo estos dos entrantes del otro lado del Mediterráneo que con el tabouleh —que también jalé ayer— han conformado una semana muy arabesca, y es miércoles.

PD. Si os gustan estas historias de mil y una noches tanto como a mí os recomiendo hoy dos cosillas. Este blog sobre cocina marroquí, alucinante, y un libro más genérico sobre cocina árabe.


PD 2. Ya me callo, es que como era dos recetas, doble de fotos y doble de rollo.

Ingredientes.

Hummus.

· 200 g de garbanzos cocidos.
· Una cucharada de tahini.
· Una pizca de comino.
· Medio diente de ajo.
· Zumo de medio limón.
· Tres cucharadas de aceite de oliva.
· Una pizca de sal.
· Pimentón agridulce (de la Vera ;)
· Perejil.

Baba Ganush.

· 2 berenjenas.
· Una cucharada de tahini.
· Una pizca de comino.
· Medio diente de ajo.
· Zumo de medio limón.
· Tres cucharadas de aceite de oliva.
· Una pizca de sal.
· Pimentón agridulce.
· Perejil.
· Jarabe de granadas (si conseguís, yo no tengo).

Preparación.


Hummus.

1. Pelamos los garbanzos.
2. Mezclamos con el resto de los ingredientes.
3. Batimos con la batidora. 
4. Rectificamos al gusto (de sal, limón, etc).
5. Se puede decorar con pimentón y semillas de sésamo.


Baba Ganush. 

1. Partimos las berenjenas por la mitad. Salamos y dejamos que expulsen el líquido que produce el amargor durante media hora.
2. Practicamos unos cortes en rombos en su superficie y horneamos durante 40 minutos a 180-190 ºC. Tienen que quedar doradas. 
3. Una vez que estén las berenjenas horneadas, dejamos enfriar y retiramos la carne.
4. Mezclamos la carne de las berenjenas con el resto de los ingredientes.
5. Batimos con la batidora. 
6. Rectificamos al gusto (de sal, limón, etc).
7. Se puede decorar con pimentón, semillas de sésamo, granada.

Recomendaciones.


 - Se acompañan con pan de pita, o rebanadas de pan normal, o con tiras de verduras crudas como zanahorias, pimientos, etc, o directamente metiendo el tenedor.
- Las cantidades de los ingredientes son adaptables al gusto de cada uno. En general, yo veo que todas las recetas llevan más cantidad de ajo que la que indico.
- Con estas cantidades me han salido esos dos cuencos, que pueden ser un buen aperitivo para 4 personas aproximadamente.
- El tahini o tahina se puede hacer en casa, tostando las semillas de sésamo y emulsionándolas con aceite y agua.



 

28 de mayo de 2014

postre de queso y fresas


Siempre hay que dejar un huequecillo para el postre.

Aunque lo mejor de esta receta ha sido descubrir que ricas están las soletillas mojadas en zumo de naranja y un poco —ejem, poco— de ron. Técnica interesante para amenizar las mañanas de ordenador.

Una alternativa más a los postres con fresas (recordad que esta es y será mi greatest hit). Es una versión de esta mousse de queso y fresas del blog Rico sin azúcar, muy recomendable para visitar.

Hoy tengo poco rollo. A veces pasa.

Ingredientes. (4-6 vasitos)

· 250 g de queso quark.
· 125 mL de nata para montar (35% m.g.)
· 250 g de fresas.
· Azúcar.
· Una cucharadita de vinagre de módena.
· 12 bizcochos de soletilla.
· Zumo de una naranja.
· Un par de cucharadas de ron.

Preparación.

1. Lavamos y picamos menudamente las fresas. Añadimos una cucharada de vinagre de módena y una cucharada rasa de azúcar. Dejamos macerar.

2. Troceamos los bizcochos de soletilla. Los bañamos en la mezcla de zumo de naranja y ron. Tened cuidado de que se mojen lo justo para que no se deshagan. Colocamos en el fondo de los recipientes.

3. Batimos el queso quark con azúcar al gusto con una batidora de varillas.

4. Incorporamos las fresas al queso y mezclamos con una espátula.

5. Montamos la nata con las varillas. Es mejor que previamente tengáis un rato la nata y el bol en el congelador. Volcamos la nata sobre la mezcla de queso y fresas y mezclamos con movimientos circulares. Es el momento de rectificar de azúcar.

6. Rellenamos los moldes y dejamos enfriar, al menos, un par de horas.

Recomendaciones.

- Usad unos recipientes más bajos y anchos que los míos, porque lo rico es que con cada cucharada se tomen crema y bizcocho.
- Se pueden utilizar otros quesos crema (ricota, mascarpone, etc).
- Es algo complicado montar esa cantidad de nata, por ser poca. Podéis aprovechar para para montar más para alguna otra preparación o variar tranquilamente las cantidades según lo que tengáis a mano. En la receta original son 500 g de queso por 200 mL de nata. Mi tarrina de queso tenía 250 g y me quedaban aproximadamente 125 mL en un brick así que por eso han sido esas cantidades.
- Es preferible sacarlo de la nevera un ratito antes de que vaya a ser consumido.

22 de mayo de 2014

garbanzos salteados con ajetes y setas




Ahora mismo se supone que tendría que estar escribiendo un pequeño ensayo titulado "Aplicación de la razón pura al sentimiento del amor". Así, en frío. No preguntéis. Yo he decidido pasar por ahora del tema y hablaros a vosotros de unos garbanzos con ajetes, que me es más familiar y cercano. No sé que tal le parecerá al profesor, será cuestión de llevarle una tarterilla para que cate. Se conquista por el estómago, dicen...

Por otro lado me pronosticaron que hoy me sentiría como si una manada de mil ñus hubiese pasado por encima de mí. Los veo. A los 1000. Y subo dos camiones como el de Mandyfans absoluta de la redacción de la noticia ¿gran piloto? ¿pésimo navegante? JUAS—. En un intento de sentirme fuerte y sabiendo que son el punto delicado de mis "menuses" hemos comido un resultón y primaveral plato de garbanzos.

Aunque hoy, mayo, marcea y quien hubiera pillado un buen cocido de mi padrino. Ays.
 

Un garbanzo no hace puchero, pero ayuda al compañero.

Que sapiencia ;)


Ingredientes.

· 400 g de garbanzos cocidos (un bote de conserva).
· 6-8 ajetes tiernos.
· 400 g de setas variadas (champis, shiitake, pleorotus).
· Una cebolleta.
· Aceite de oliva.
· Sal y pimienta.
· Perejil picado.

Preparación.

1. Pelamos y picamos la cebolleta. La pochamos en una sartén con un par de cucharadas de aceite de oliva.

2. Picamos los ajetes y los añadimos a la sartén a fuego medio.

3. Incorporamos los garbanzos cocidos bien lavados (si son de bote) y dejamos que se doren.

4. Lavamos las setas, las troceamos y las salteamos a fuego fuerte en otra sartén. Esto último es opcional. Yo no quería que soltasen demasiada agua en el salteado de garbanzos y por eso preferí hacerlas en una sartén diferenciada.

5. Juntamos las setas con los garbanzos. Salteamos durante unos minutos, salpimentamos y espolvoreamos con perejil picado.

Recomendaciones.


- Incorporar también unas espinacas frescas picadas. Yo iba a hacerlo, pero se me olvidó. Ahora las espinacas están en la nevera esperando una nueva puesta de largo.
- Un par de guindillas tampoco le van a sobrar.