31 de octubre de 2019

bonito en rollo


Receta de salseo + bonito + pan = Tropecentésima receta favorita.

Es que resulta que ahora soy profe de mates. Aunque todavía me entiendo mejor con mis sartenes que con la chavalada. Aunque a veces tenga la sensación de estarles explicando raíces cuadradas a sartenes. Y de que estas últimas me hacen más caso.

Pero a lo que vamos, que no es momento de lloros. Os dejo en vísperas de Samaín una receta asturianina que viajando por la cornisa cantábrica nos llega también a Cedeira en fiestas de guardar. 

Y como para todo lo que los millenials no deberíamos perder, recurro a El Invitado de Invierno y a las madres y abuelas de mis amigas.

La foto no es buena, pero es que ahora la mayoría de las veces cocino de noche para llevarme un táper y no puedo sacar fotos con luz natural. Y no quiero no publicar por eso. Espero que me lo sepáis perdonar.

Ingredientes (3 personas)

· Dos rodajas de bonito (sería medio kg aproximadamente)
· Una cebolla grande
· Un diente de ajo
· Una zanahoria (opcional)
· Un pimiento rojo
· Dos tomates pelados y triturados
· Huevo
· Pan rallado
· Aceite
· Vino blanco
· Sal

Preparación

1. Pelamos y picamos la cebolla y la zanahoria finamente. Pelamos y majamos el ajo.

2. En una sartén pochamos las hortalizas picadas y el ajo hasta que estén empezando a dorarse.

3. Mientras se doran las verduras, picamos el bonito a cuchillo lo más fino que podamos.

4. Retiramos las verduras con un colador y escurrimos el aceite. Reservamos.

5. Mezclamos un tercio del sofrito con el bonito picado. 

6. Amalgamos la mezcla de bonito y verduras con un huevo ligeramente batido. Después echamos un par de cucharadas de pan rallado hasta que obtengamos una masa fácilmente moldeable. 

7. Hacemos los rollos como quien juega con plastilina. Podéis hacer dos rollos medianos o varios más pequeños. Intentad que sean del mismo tamaño para que después se hagan de manera uniforme.

8. Rebozamos con pan rallado los rollos de bonito y los freímos hasta que estén bien dorados con el aceite escurrido previamente.

9. Al sofrito reservado, le incorporamos el tomate triturado y el vino. Se puede triturar la salsa en este momento. Si está muy espesa, añadimos un poquito de agua. Sazonamos la salsa.

10. Vertemos la salsa en la cazuela con el bonito y cocemos tapado conjuntamente a fuego lento durante 30-40 minutos.

11. Dejamos reposar una noche para que se asienten los sabores y el rollo de bonito sea más fácil de cortar. Podemos acompañar con unas ricas patatas fritas. 

Notas

- Se puede añadir yema de huevo a la mezcla de bonito para que nos ayude a amalgamar.
- Se puede rebozar también con harina.
- Los rollos de bonito congelan muy bien.
- Lo de la zanahoria es opcional, pero cuando no tengo pimiento rojo la utilizo.
- Se puede picar el bonito con picadora, pero yo no tengo. Aunque Míriam recomienda hacerlo a cuchillo.

13 de octubre de 2019

empanada de manzana

empanada de manzana

De lo que se come, se cría. 

Este debería ser mi único aporte a esta entradilla.

Sin embargo, lo que más me gusta de la empanada de manzana es que me lleva directa a la montaña lucense, y eso, nunca se me olvida.

:-)

La receta que he seguido proviene de La cocina de Frabisa. La escogí por el hecho de que al no llevar levadura, no tiene tiempos de levado. Me pareció muy práctico y tenía prisa.

Ingredientes

Para la masa

· 400 g de harina de trigo
· 100 g de harina de centeno integral
· 150 g de aceite de girasol
· 150 g de leche
· Un huevo ligeramente batido
· 8 g de sal

Para el relleno

· 5 o 6 manzanas medianas
· Zumo de un limón
· Tres cucharadas de azúcar (opcional)
· 40 g de mantequilla

Preparación

Masa

1. Pesamos y medimos los ingredientes.

2. Volcamos todos los ingredientes en bol y comenzamos a amasar hasta que tengamos una bola.

3. Dejamos reposar unos 15 minutos, mientras preparamos el relleno.

Relleno

4. Pelamos las manzanas y las cortamos en láminas finas.

5. En otro bol, mezclamos las manzanas con el azúcar y las rociamos con zumo de limón. Reservamos.

Montaje

6. Recuperamos la masa y amasamos hasta obtener una bola lisa y homogénea. La dividimos en dos trozos, una ligeramente más grande que la otro.

7. Estiramos la primera capa de masa, hasta 3/4 mm de grosor y la colocamos sobre papel de hornear, bien en nuestro molde o directamente en la bandeja del horno.

8. Extendemos sobre la masa las manzana laminadas, no llegando hasta los bordes para después poder cerrar la empanada. Distribuimos sobre la capa de manzana unos cubitos de mantequilla.

9. Estiramos la segunda capa de masa y, con cuidado, la centramos y la colocamos sobre el relleno.

10. Cerramos la empanada haciendo un repulgo para que quede bien sellada.

11. Abrimos la chimenea de la empanada, esto es, un pequeño agujero en el centro para que respire. Después pinchamos con un tenedor toda la superficie de la empanada.

12. Pincelamos cuidadosamente con huevo batido.

13. Horneamos en el horno precalentado a 195ºC hasta que esté bien dorada. Dejamos enfriar y degustamos.

Notas

- La empanada de manzana de Lugo no tiene más dulzor que el que aportan las manzanas,. Es una mezcla dulce salada que me gusta mucho.
- Podéis hacer la masa 100% de harina de trigo, de hecho, la receta original así es. Sin embargo, me gusta el toque que da este porcentaje de harina de centeno. Es un poquito más difícil de trabajar la masa y no queda tan "lisita", pero se consiguen buenos resultados.
- Si horneáis en un molde, os será más fácil obtener un bonito círculo. Yo lo hice sin molde y tampoco quedó tan mal.
- Si horneáis en el molde, después posarlo en la rejilla del horno. En mi caso, como lo hice sin molde, trabajé sobre la bandeja.
- Utilicé manzanas de casa, variedad local :P

empanada de manzana

17 de septiembre de 2019

escalivada


Cosas que han pasado desde la última vez que publiqué.

Nueva producción de bonito del norte.
Un paseo hasta Ons con empanada de Solla.
Pan con cosas en la ruta de los faros.
Tomates do Rosal.
Helados de domingo de limón.
Zorongollo en el valle de Hervás.
Atún de almadraba y salmorejo.
Canelones, croquetas, pizza y flan de cumpleaños (lo he celebrado varias veces, ejem).
Gazpacho para desayunar.
Melón entre bambalinas operescas.
Churrasco, roscón y mareas de septiembre.

Ni tan mal.

Nos toca nuevo curso escolar ;)

Lo inauguramos con una receta que aún podemos decir que es de temporada. La escalivada es un plato tradicional de la cocina catalana (con todas las variantes de cualquier receta tradicional) y que cae en mi casa muchas semanas para cenar.


Para estrenar temporada, he perdido la tarjeta de la cámara, así que tiro de foto de archivo. Ains.

Ingredientes

· Dos berenjenas
· Dos pimientos rojos
· Dos cebolla medianas
· Dos o tres tomates
· Dos o tres dientes de ajo (opcional)
· Aceite de oliva virgen extra
· Vinagre
· Sal

Preparación

1. Lavamos las berenjenas, los pimientos y los tomates. Los secamos bien. Podemos abrir las berenjenas por la mitad y darle unos cortes en cruz o no partirla y pincharla con un cuchillo para que no se abra.

2. Quitamos la primera capa a las cebollas .

3. En una bandeja de horno colocamos todas las hortalizas y las regamos bien con aceite de oliva.

4. Metemos la bandeja en el horno y asamos a 170 o 180 ºC durante una hora, hora y media, hasta que estén tiernas. Los tomates los podéis incorporar a mitad del asado.

5. Cuando estén asadas las verduras, las dejamos enfriar un rato para no quemarnos al pelar.

6. Quitamos la piel y pepitas a la berenjena y al pimiento y los troceamos en tiras largas. Deshacemos la cebolla en capas, pelamos y picamos los ajos y partimos los tomates.

7. Servimos en una bandeja, bien ordenando las hortalizas por tipos o bien mezclando. Aliñamos con unas escamas de sal, los jugos del asado y un poco más de aceite de oliva. 

Notas

- La escalivada se puede servir tibia o fría, también sola o como acompañamiento de otro plato. Es muy cómoda para dejarla en la nevera y tener a mano para solucionar una cena.
- Se puede acompañar con lascas de bonito del norte o bacalao.
- En ocasiones, no aso los tomates y los echo crudos, pero esto no es nada ortodoxo. Igual que las olivas.
- Se puede añadir también vinagre al gusto o alguna hierba aromática, tipo orégano o tomillo.

30 de julio de 2019

ensalada griega

ensalada griega

Que no pase julio sin una ensalada frescué.

Mi intención es transportaros a la península del Peloponeso bajo una higuera a la sombra con esta versión del platillo griego.

Comentaros que la temporada estival está dando sus frutos. Ya tengo el máster de profe, buenas amigas se han sacado la plaza, hemos embotado bonito en cantidá por tercer año consecutivo, tengo regalos múltiples recién salidos de la huerta, por mis venas discurre gazpacho, me están saliendo branquias y ya se ha acabado el Tour.

Y aún nos queda mucho verano por delante.

Como mola.

Ingredientes

· Tomates
· Pepino
· Cebolleta
· Queso feta (o similar)
· Olivas negras
· Unas hojitas de perejil (opcional)
· Unas hojitas de menta (opcional)
· Aceite de oliva
· Un diente de ajo
· Limón
· Pimienta negra
· Sal
· Orégano seco

Preparación

1. Lavamos bien las hortalizas. Picamos los tomates y pelamos y cortamos el pepino y la cebolleta.

2. Picamos las hierbas frescas y las olivas negras.

3. Hacemos una vinagreta con aceite de oliva virgen extra, limón, ajo rallado, sal, pimienta negra y orégano seco.

4. Mezclamos todos los ingredientes en una fuente ensaladera.

5. Desmigamos el queso feta por encima y aliñamos con la vinagreta.

Notas


- Una aceituna negra muy típica de la cocina griega es la kalamata. Si podéis encontrarlas, quedará más "auténtico".
- Es una receta de ingredientes de verano, si la hacéis ahora con unos buenos tomates, conseguiréis su máximo potencial.
- La mayoría de las recetas que he visto bajo el nombre de "ensalada griega" llevan pimiento verde y no llevan las hierbas frescas.

24 de junio de 2019

falafel

falafel

El 23 de febrero de 2012 recibía mi primera sugerencia en la página de sugerencias que tenéis en la portada. Era una propuesta para hacer falafel. Siete años y cuatro meses después... ¡tachaaaaan! va a ser resuelta. Me postulo para constante universal de la velocidad en el cosmos. La luz ya se queda lenta. Me merezco mi propia constelación, una casilla en la tabla periódica, una vitrina en la Oficina de Pesas y Medidas de París, un despacho en el CERN y una silla en la RAE (ya puestos a pedir...)

Ains. Este es el hilo de razonamiento lógico –ejem– que más me acerca a ser una astrónoma de renombre y también sin renombrar. Dejadme ser feliz. Además, como es bien sabido, hubo grandes mentes astrónomas en el mundo árabe porque comían falafel y miraban mucho al cielo. Todo cobrará sentido, ya lo veréis.

Para mi querido anónimo no tan anónimo, como me sigues leyendo y me quieres bien, sé que no te vas a enfadar. Es posible que ya hayas probado muchas otras versiones, incluso tengas ya la tuya propia, así que esto nos puede valer para compartir. 

Al resto, que este evento ocasional no os desanime. Podéis hacerme más sugerencias y propuestas. Os las contestaré desde mi observatorio lunar.

Ingredientes

· 150/180 g de garbanzos secos
· Un diente de ajo
· Media cebolla
· Un manojo de cilantro fresco picado
· Un manojo de perejil fresco picado
· Comino
· Una cucharada de levadura química
· Pimienta cayena (opcional)
· Semillas de cilantro seco
· Pasta de sésamo (tahina)
· Limón
· Harina de garbanzo
· Aceite de girasol

Preparación

1. Poner la noche antes los garbanzos a remojo con agua fría (mínimo 12 horas). 

2. Con un procesador de alimentos o batidora trituramos los garbanzos bien escurridos. Vamos poco a poco. triturando en tandas. La textura que tiene que quedar es granulada, suelta, no una pasta. Cuando tengamos todos los garbanzos triturados, reservamos.

3. Ponemos en el vaso de la batidora abundante perejil y cilantro, media cebolla troceada y un diente de ajo. Trituramos hasta obtener una pasta verde que huela genial.

4. Mezclamos la pasta verde con los garbanzos triturados con una espátula o a mano. Se convierte todo en una pasta de color verde.

5. Añadimos las especias al gusto (comino, cayena molida, cilantro seco), una cucharadita de levadura química o bicarbonato, sal, un chorrito de limón y una cucharadita de tahina.

6. Dejamos reposar 20/30 minutos. Podemos aprovechar este tiempo para hacer la salsa de yogur para acompañar.

7. Llega el turno de hacer bolitas. Con unas cucharas o con las manos hacemos bolitas del tamaño de una nuez y las aplanamos un poquito. Las rebozamos ligeramente con harina de garbanzos.

8. Freímos en aceite abundante en un cazo o sartén. Pasamos a un escurridor y después a un plato con papel absorbente. De esta forma no quedarán nada grasientos.

9. Servimos acompañados con salsa de yogur.

Notas

- Normalmente se comen en bocadillo. Abrís un pan de pita y metéis dentro el falafel, aliñáis con salsa y unas hojas verdes.
- Es importante que los garbanzos estén crudos. Se cocinan al freír, no os preocupéis. Si utilizáis garbanzos cocidos no vais a conseguir la textura correcta y se van a desmoronar.
- Podéis freír los falafel en aceite de oliva aunque se enmascara un poquito el sabor original.
- En algunas recetas se prescinde del rebozado final con harina de garbanzos. En mi caso, me pareció que le daba un poquito más de estructura a las "croquetas" y se facilitaba la fritura.
- Como mejor están, es recién hechos (como cualquier frito).