22 de febrero de 2017

ensalada de garbanzos con calabaza y remolacha asadas



Recetiña de las que me gustan, fácil, rica, de temporada y colorida. De las que se pueden preparar con antelación para llegar a casa después de trabajar y tener la mesa puesta. Aunque yo llegase a casa y me pusiera a sacarle fotos. Así han quedado, no demasiado trabajadas. ¡Mis tripas reclamaban!

Hoy estoy poco dicharachera, cosa que igual hasta agradecéis. Pero llevo varios semanas hablando mucho, con mucha gente, de muchos temas y, aunque no lo creáis, soy un ser silencioso.


Asi que hoy, minutos musicales y un ratiño de paz.

* Edito. Ayer se me olvidó comentar que es una versión de un plato de El Comidista.

Ingredientes (para 2 personas)

Para la ensalada

· Un bote grande de garbanzos en conserva
· Tres rodajas de calabaza
· Una remolacha grande
· Unas hojas de perejil picadas
· Unas hojas de menta picadas
· Unas hojas de albahaca picadas

· Ralladura de limón
· Ralladura de naranja
· Media granada (yo no tenía)

Para la salsa de yogur.

· Un yogur natural.
· Tres o cuatro cucharadas de aceite de oliva
· Sal
· Pimienta
· Zumo de medio limón

· Medio diente de ajo rallado

Preparación

1. Asamos las rodajas de calabaza en el horno durante 20-25 minutos con un chorrito de aceite hasta que esté firme, pero tierna.

2. Mientras lavamos y escurrimos los garbanzos en conserva.

3. Cortamos la remolacha y nos volvemos rosas.

4. Desgranamos la granada dándole golpes con el mango de un cuchillo.

5. Preparamos la salsa de yogur mezclando todos sus ingredientes en un cuenquito hasta que estén bien integrados.

6. Cuando la calabaza esté en su punto, la retiramos del horno, esperamos a que se atempere y la cortamos en trozos.

7. En un bol mezclamos los garbanzos, la remolacha, la calabaza asada, la granada, las hierbas picadas y la ralladura de los cítricos.

8. Acompañamos con la salsa y servimos.

Notas.

- En este caso he utilizado remolacha cocida. Lo suyo es asarla también. Tenéis que tener en cuenta que la remolacha tarda más que la calabaza por lo que la tendréis que incorporar unos 20 ó 25 minutos antes al horno.
- Se puede espolvorear un poco de curry sobre las verduras que se asen. En este caso, yo he preferido no hacerlo porque con los cítricos y las hierbas frescas me parecía suficiente.
- Si no queréis hacer salsa de yogur, la aliñais con una vinagreta clásica y no se hable más.
- Es una ensalada con un toque dulce.

 

11 de febrero de 2017

cinta de lomo asado con salsa de jerez



Os sitúo, por si andáis extraviados. Era el mes de diciembre cuando una cabeciña pensaba para sí...

Propósitos para el año 2017: publicar un par de entradas al mes.

Jojo —de risa— no confundir con Jojó —el mesoncito de moda en la villa cedeiresa—. Jojo, jeje, juju, ¡bien empezamos!  

¿Qexcusa nos traes hoy?podrían hacerse esa pregunta las masas de lectores y lectoras decepcionados—. ¡Ay! Tenéis que creerme esta vez. He estado de baja forzosa por espaldismo de mala calidad. ¡Todavía no puedo atarme los cordones de los zapatos! Y con los cordones desatados no se puede cocinar, lo dice la real enciclopedia del chef

Además, me he pasado tres días en un hospital comiendo puré verde aguado y compota de manzana. ¡Yo! Que regento un blog de postín. Yo, que cual Obelix me hubiese comido un jabalí asado después del esfuerzo de tanto pasear pasillos o pasillear. Mis seres queridos me tuvieron que traer comida de extraperlo a escondidas del personal sanitario camuflando entre sus abrigos y bolsos prohibidos bocadillos de jamón serrano.

Diréis que si ya estoy aquí escribiendo, será porque no estoy tan mal. Al menos, de la espalda. De la azotea nadie responde. Una vez más, tendréis razón. PA. Progreso adecuadamente cual mis notas de primaria. 

Así que, aprovechando que el año empezó pobretón, os dejo una propuesta carnívora para compensar. Sé que no son las más habituales por estos lares, pero es una de las primeras recetas que mi abuela Mamalú me enseñó cuando consideró que su nieta era una muchachita digna de tal cosa. La tengo escrita todavía en una hoja de libreta. Como ella me explicó, es una buena opción para preparar con antelación cuando son muchas las bocas a alimentar. Y os puedo asegurar que de eso ella sabía una barbaridá.

Ingredientes (3 personas aprox)

· Cinta de lomo de cerdo (500-600g)
· Una cebolla grande
· Tres zanahorias
· Un diente de ajo
· Un vaso de vino jerez o brandy o cognac
· Un vaso de caldo de ave o verduras
· Sal 
· Pimienta negra
· Aceite de oliva

Para acompañar
· Calabaza
· Mantequilla
· Hierbas provenzales.

Preparación

1. Salpimentamos la cinta de lomo.
2. En la olla a presión ponemos un par de cucharadas de aceite. Doramos la cinta de lomo por todas sus caras. Retiramos la carne y reservamos el aceite en la olla. 
3. Pelamos y cortamos la cebolla, la zanahoria y el ajo.
4. Pochamos las hortalizas en el aceite, quizás sea necesario añadir una cucharada más. Cuando estén doradas añadimos el alcohol (vino de jerez o brandy) y dejamos que se evapore.
5. Colocamos la cinta de lomo en la olla.
6. Echamos el caldo o el agua hasta aproximadamente dos tercios de la altura de la carne.
7. Cerramos la olla y cocinamos unos 20-25 minutos desde que empiece a "pitar".
8. Cuando haya bajado la presión, abrimos la olla y sacamos el lomo.
9. Trituramos las verduras con la batidora. Rectificamos la salsa de sal y pimienta.
10. Cortamos los filetes de lomo y servimos con la salsa caliente.

Acompañamiento.
1. Cortar la calabaza en cubitos pequeños.
2. Salteamos la calabaza con la mantequilla en una sartén.
3. Cuando la calabaza esté a vuestro gusto de textura, a mí me gusta al dente, añadimos una pizca de sal y las hierbas que nos gusten.

Notas

- Se puede bridar la cinta de lomo para que la carne quede más prieta y no se deforme.
- Es más jugosa la pieza de lomo que tiene "dos colores", la cabecera.
- En mi casa somos muy salseros y con estas cantidades hay bastante salsa. Podéis reservar un cazo del agua de cocción, antes de triturar, para luego corregir su espesura. Otra forma de espesar la salsa puede ser añadiendo algún espesante tipo Maizena.
- Otro acompañamiento estupendo es manzana salteada. 

31 de diciembre de 2016

crema de cacao casera


Después de una sucesión de sucesos calóricos, hoy os traigo algo que os gustará a los preocupados de que esta noche les quepa el traje de fiesta. No sé si llegaremos a tiempo, pero siempre nos quedará París.

Esta receta es de Guillermo y Paula que están procurando que la pequeña Uxia disfrute de la comida de la forma más saludable posible. Ella está aprendiendo a comer y sus padres, en paralelo, a cocinar mejor y más sano. Yo no tengo criaturitas por ahora; pero como ya os he dicho en alguna otra ocasión, creo que es muy bueno que los pequeños tengan una buena relación con la cocina y este es el camino.

Volviendo al lío. Como servidora es muy amiga de lo ajeno, me he apropiado de la receta porque me ha parecido muy resultona para pequeñas y grandes de la sociedad.

Comer crema de cacao a cucharadas sin sentirse culpable es el mejor regalo que os puedo hacer para enero de 2017. Eso y todos los bollos mantequillosos que saldrán de mi nueva amasadora que los Reyes me han traído ya porque soy una niña buena, pero impaciente. También me han obsequiado con un grill y sé que caerán un par de libros chachis. Y aún no es día 6. Por supuesto, en este espacio seguirá habiendo verdurilllas, legumbres, aperitivos, peixes, bebidas —este blog se dedica poco al bebercio de manera escrita y eso hay que solventarlo— y espero que ¡¡muchos nuevos paseos comidistas!! Es lo que más extraño. Eso... y caminar.

Os deseo un gran año, apreciadíiiiiiiiiiiisimos lectores y lectoras. Sé seguro que para mí lo va a ser. Empieza difícil, pero lo arrancaré con ganas.

Se os quiere :-)


Ingredientes. (para un tarro)

· 12 dátiles
· 2 cucharadas de cacao colmadas
· 150 g avellanas
· Una pizca de sal

Preparación.

1. Se ponen a remojar los dátiles en agua. Tiene que estar, por lo menos, un día.

2. Se preparan las avellanas. Se quita la cáscara exterior, con cuidado de no pellizcarse con el martillo —o lo que tengáis—. Se tuestan en el horno unos 12 ó 15 minutos a 150ºC y una vez templadas, se les retira la piel interior.

3. En una procesadora, trituramos las avellanas hasta que se haga una crema y comience a soltar algo de aceite.

4. Añadimos dos cucharadas de cacao, una pizca de sal y los dátiles remojados. Seguimos procesando.

5. Se puede añadir un poco del agua de remojar los dátiles para conseguir la textura deseada.

6. La guardamos en un tarro de cristal.

Notas.

 - Las proporciones de dátiles, cacao y avellanas son orientativas. Podéis añadir más dátiles si queréis más dulzor o más avellanas si os gusta resaltar su sabor.
- Si no os gustan los dátiles, no os preocupéis, no vais a notar su sabor. Os lo digo yo que soy muy poco amiga de los mismos.

18 de noviembre de 2016

brioche de calabaza y crema de chocolate



Resulta que hoy es el quinto aniversario de mi querido bloguito.

¡¡¡Cinco años!!!

Va camino de convertirse en otra de mis relaciones largas y duraderas, como la que mantengo con la Escuela, con los jerseys de lana con grecas o vivir en permanente despiste. ¿Os he contado que toda la semana pasada tomé unas medicinas que no eran las que me correspondían porque me equivoqué de bote

Esta circunstancia, agravada por la carcelita, ha enajenado un poco más mi atolondrada cabeciña. 

Así que, ahora me dedico a ver vídeos kitsch de señoras rusas que hacen brioches añorando convertirme en la Lara de Doctor Zhivago para pasear en un tren sobre la nevada estepa siberiana.

Mientras esto sucede, aprendo a plegar panes con mi amiga Valentina. Dentro de unos meses hablaré ruso fluido, no lo dudéis. Sólo tengo que desempolvar mis apuntes a la par que descubro el potencial de aplicar la geometría y la matemática a las masas levadas. Quedan cosas taaaaaaaaaaaaaaan bonitas.

Por todas estas razones y mi amor infinito a la mantequilla, este brioche, ha sido la receta escogida para celebrar este aniversario. Elegante, a la par que sobrio. Sencillo, pero barroco. Plácidamente, de forma muy tensa... En fin, algo sin pretensiones, ¡ni modestia! ;) 

Incluso si ponéis mucha atención, escucharéis de fondo a la orquesta sinfónica del Bolshói tocando el Vals del Segundo que he contratado para vosotros. Los y las lectoras que pasáis por aquí, no merecéis menos. 

De verdad, ¡muchas gracias por todo este tiempo! 

Para vuestra tranquilidad, aclaro que otra fans de Valentina, la autora de Kanela y Limón, ha tenido a bien adaptar la receta a una lengua que sepamos leer. Las proporciones de los ingredientes funcionan y no son resultado de una interpretación mía de los caracteres cirílicos —aunque sabed que servidora supo leer ruso—. De su blog he copiado todito porque cambiar una coma, sería un error. 

Y para dejar mis gustos decimonónicos atrás, volverme una posturetas del siglo XXI y romper toda la magia, os dejo la nueva cuenta de instagram del blog donde voy a procurar subir las fotos más bonitas. Creo que le puede venir bien algo de vidilla a este rincón. 

Ingredientes.

Para la masa.
· 60 g de leche
· 1 huevo + 1 yema de huevo
· 60 g de azúcar 
· 4 g de levadura seca de panadería
· 110 g de puré de calabaza
· 380 g de harina de fuerza
· 6 g de sal
· 80 g mantequilla (blandita)

Para el relleno.
· 180-200 g aprox de crema de chocolate y avellanas (nutella, nocilla, casera)

Preparación.

Puré de calabaza.

1. Lavamos la calabaza y la cortamos en cuñas/rodajas.
2. La asamos en el horno durante 45 minutos a 18ºC o hasta que esté tierna.
3. Sacamos la calabaza del horno, retiramos la carne con una cucharada y trituramos.

Masa.

1. Ponemos en un bol la leche del tiempo y disolvemos la levadura.

2. Incorporamos el huevo y la yema batidos.

3. Añadimos el azúcar, la sal, el puré de calabaza. Mezclamos bien.

4. Volcamos la harina y comenzamos a amasar. Primero iremos uniendo los ingredientes y, poco a poco, veremos que se forma una bola de masa suave. Aquí hay dos posibilidades y las dos funcionan. O bien utilizáis una máquina con gancho amasador o estas lindas manitas que la naturaleza nos dio. Es cuestión de paciencia.

5. Cuando la masa tenga una textura adorable, suave, algo elástica tendremos que incorporar la mantequilla. Partimos pedaciños de mantequilla y los vamos añadiendo, de uno en uno, y amasando hasta que estén bien integrados. Un amasado francés es lo que procede.

6. Untamos un bol con un poco de aceite, metemos la masa en él y la tapamos con papel film. Dejamos reposar una noche en la nevera.

7. A la mañana siguiente, el dinosaurio todavía estaba allí. Ah no. Seguimos. Sacamos la masa del bol, pesará entre 750-800g, y la dividimos en cuatro porciones iguales. Boleamos cada una de ellas.

8. Estiramos una bolita ayudándonos con un rodillo hasta que obtengamos un círculo de 20 cm de diámetro. Colocamos el disco de masa sobre papel de hornear. Untamos dos cucharadas generosas de crema de chocolate sobre este disco de masa. Procuramos no llegar al borde, dejando un margen de 1,5 cm aprox.

10. Estiramos otra bolita de masa y la colocamos sobre la anterior. Volvemos a untar de crema de chocolate. Repetimos ambos pasos una vez más y finalmente tapamos con el último disco de masa.

11. Llevamos al frigorífico durante media hora para que se endurezca la crema de chocolate y luego sea más fácil realizar los cortes.

12. Es el momento de cortar y formar el brioche. No tengo fotos del paso a paso y explicarlo en abstracto no ayuda mucho. Os recomiendo que veais el vídeo de Valentina y el post de Kanela y Limón y yo procuraré hacer unos dibujiños.

13. Una vez formado, dejamos reposar durante media hora. Pincelamos con huevo la superficie.

14. Precalentamos el horno a 190ºC. Cuando esté caliente, introducimos el brioche y bajamos la temperatura a 160ºC. Horneamos durante 30-40 minutos hasta que esté dorado.

15. Dejamos enfriar.

Notas.

- He utilizado una calabaza de variedad Potimarron que le dio muchísimo color a la masa. Si utilizáis otra variedad, igual no os sale una masa tan naranja.
- Este tipo de bollería, es mejor consumirla en el día.