31 de diciembre de 2016

crema de cacao casera


Después de una sucesión de sucesos calóricos, hoy os traigo algo que os gustará a los preocupados de que esta noche les quepa el traje de fiesta. No sé si llegaremos a tiempo, pero siempre nos quedará París.

Esta receta es de Guillermo y Paula que están procurando que la pequeña Uxia disfrute de la comida de la forma más saludable posible. Ella está aprendiendo a comer y sus padres, en paralelo, a cocinar mejor y más sano. Yo no tengo criaturitas por ahora; pero como ya os he dicho en alguna otra ocasión, creo que es muy bueno que los pequeños tengan una buena relación con la cocina y este es el camino.

Volviendo al lío. Como servidora es muy amiga de lo ajeno, me he apropiado de la receta porque me ha parecido muy resultona para pequeñas y grandes de la sociedad.

Comer crema de cacao a cucharadas sin sentirse culpable es el mejor regalo que os puedo hacer para enero de 2017. Eso y todos los bollos mantequillosos que saldrán de mi nueva amasadora que los Reyes me han traído ya porque soy una niña buena, pero impaciente. También me han obsequiado con un grill y sé que caerán un par de libros chachis. Y aún no es día 6. Por supuesto, en este espacio seguirá habiendo verdurilllas, legumbres, aperitivos, peixes, bebidas —este blog se dedica poco al bebercio de manera escrita y eso hay que solventarlo— y espero que ¡¡muchos nuevos paseos comidistas!! Es lo que más extraño. Eso... y caminar.

Os deseo un gran año, apreciadíiiiiiiiiiiisimos lectores y lectoras. Sé seguro que para mí lo va a ser. Empieza difícil, pero lo arrancaré con ganas.

Se os quiere :-)


Ingredientes. (para un tarro)

· 12 dátiles
· 2 cucharadas de cacao colmadas
· 150 g avellanas
· Una pizca de sal

Preparación.

1. Se ponen a remojar los dátiles en agua. Tiene que estar, por lo menos, un día.

2. Se preparan las avellanas. Se quita la cáscara exterior, con cuidado de no pellizcarse con el martillo —o lo que tengáis—. Se tuestan en el horno unos 12 ó 15 minutos a 150ºC y una vez templadas, se les retira la piel interior.

3. En una procesadora, trituramos las avellanas hasta que se haga una crema y comience a soltar algo de aceite.

4. Añadimos dos cucharadas de cacao, una pizca de sal y los dátiles remojados. Seguimos procesando.

5. Se puede añadir un poco del agua de remojar los dátiles para conseguir la textura deseada.

6. La guardamos en un tarro de cristal.

Notas.

 - Las proporciones de dátiles, cacao y avellanas son orientativas. Podéis añadir más dátiles si queréis más dulzor o más avellanas si os gusta resaltar su sabor.
- Si no os gustan los dátiles, no os preocupéis, no vais a notar su sabor. Os lo digo yo que soy muy poco amiga de los mismos.

4 comentarios:

  1. Dios mola tanto esta receta!!!!!.....Más!!!!

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    1. ¡Hay que hacer más! Para los días de asueto :P

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  2. Me salen corazoncitos de los ojos. Ñam.

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    1. ¡¡¡Tienes que probarla, Biru!!! No es nocilla, pero es bastante resultona, jajajja

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