11 de enero de 2015

pan de molde de cerveza del jerte


Acabé el año pasado con pan y empiezo el 2015 con más pan porque ya se sabe que pan con pan... y por eso estamos todos aquí. Que no. Que vamos a iniciar año con buen pie y una sopresa. Os la cuento.

Yo tengo un primo —bueno, en realidad tengo tropecientos, a cada cual más peculiar— al que no puedo querer más. Y
Blas tiene a Jana a la que tampoco podemos querer más. 

Allá en sus tiempos mozos, aunque dicen que ya no son jóvenes yo creo que eso no es cierto, se juntaban con cuatro biólogos más para pasar las tardes de domingo. Como eran biólogos experimentaban con levadura. Y como les gustaba la cerveza escribían tesis doctorales sobre bichitos. O al revés. Pero esos bichitos, digo pinitos, anteriores al boom cervecero-casero que nos rodea, quedaron ahí latentes.

Pasaron los años y después de aquellos pinitos vinieron los castaños. Ya os avisé de que eran biólogos y todo está siempre relacionado. ¿Y qué castaños? Los que han sabido cuidar, mantener y trabajar en el estupendo Valle del Jerte. ¿Dónde los cerezos? Sí, donde los cerezos... 


De las mejores castañas de esos castaños nace Monteña, una cerveza artesana que han sacado adelante Blas y Jana con valentía, esfuerzo y sonrisas. Como sólo ellos saben hacer. Y que además está de puta madre. ¡Hala! Ya salió mi vena artística.

Etiqueta elegante de Laura Recio.
 
Me han dado cajas y cajas para que, en un acuerdo simbiótico entre Cortapicos y Monteña, yo aumente el I+D del blog buscando recetillas para ella y vosotros podáis conocerla y os den ganas de probarla.

¿Se puede pedir más?


Sí, que servidora no se beba todas las cervezas antes de haber perpetrado las recetas. Porque si no, no van a salir las cuentas.


Para estrenar año y molde autoregalo de cumpleaños voy a empezar con un pan de ídem. Este verano conocí a un chico checo que solía decir: Wine is wine, vodka is vodka but beer is bread. Sabéis también que este verano conocí gente muy rara.

* Se observa con criterio que pan y cerveza van de la mano. También se observa que no se llevan del todo mal con el jamón de las mismas tierras que Monteña. Se observan, por supuesto, sobornos de esa índole.

** OJO al plato que me ha regalado la Reina Pili. ¡Gracias!


La receta está adaptada de La Cocina de Babel. He cambiado la cantidad de levadura y alargado en consecuencia los tiempos de levado. Sustituí la harina de centeno por fariña de trigo integral do país porque tenía que introducir una variable local, se non, morría da pena. 

Ingredientes.

· 200 g de harina de trigo integral.
· 330 mL de Monteña.
· 175 mL de agua.
· 4 g de levadura.
· 450-500 g de harina panadera. 
· 2 cucharaditas de sal.

Preparación.

1. Mezclamos en un bol la harina de trigo integral con la levadura. Incorporamos el agua y la Monteña templadas. Mezclamos bien, nos queda una masa líquida. Tapamos y dejamos fermentar aproximadamente hora y media.

2. Después de ese tiempo añadimos la harina panadera y la sal. Es importante no añadir toda la harina de golpe. Lo hacemos paulatinamente. Posiblemente no sea necesaria toda esa cantidad, en esta ocasión utilicé 470 g. Amasamos durante cinco minutos. La masa tiene que ser suave, elástica y no demasiado pringosa. Es útil embadurnarse las manos con un poco de aceite antes de amasar. Si veis que la masa es muy repugnantiña dejadla reposar un rato y volveis a amasar después de 10 minutos.

3. Hacemos una bola con la masa y la depositamos en un cuenco amplio engrasado. Dejamos leudar durante un par de horas o hasta que doble su volumen.

4. Enharinamos una superficie y depositamos la masa leudada sobre ella. Apretamos con los nudillos para desgasar la masa. Estiramos formando un rectángulo de aproximadamente 20 x 30 cm. Aquí os explico mi lío. Las cantidades indicadas son para un molde de 30 cm de largo aproximadamente. Mi molde es de 20 cm y por eso me ha salido un pan tan tan alto

5. Enrollamos el rectángulo de masa y sellamos los extremos apretando con los dedos.

6. Colocamos el pan con la junta hacia abajo en el molde engrasado y dejamos leudar de nuevo hasta que vuelva a aumentar su volumen a casi el doble, una hora bien larga en mi caso.

7. Precalentamos el horno a 200 ºC. Introducimos el pan 10 minutos a esta temperatura y posteriormente lo mantenemos otros 20-30 minutos a 180 ºC. Finalmente podemos desmoldar con mucho cuidado y hornear 5 minutos más sobre una rejilla para conseguir un dorado homogéneo. Lo dice Mr. Yarza en su libro.

8. Dejamos enfriar sobre una rejilla.

Recomendaciones.


- Es mi primer pan de molde y ha salido así de bien. No tengáis miedo, es asequible. No busquéis parecidos con el comercial. No tiene nada que ver, pero tampoco hace falta ;)
- Acompañad con cosas güenas por encima y una Monteña bien fresquita.

¡Salud!

¡Olé mi Tía Pili!

6 comentarios:

  1. Uohhh! genial que pintaza! Iban Yarza estaría orgulloso de ti, pero como no tiene el placer de conocerte pues ya estoy yo super contenta con tus panes! :P

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    1. ¡Ay! Muchas gracias por tu comentario. ¡Qué ilusión!

      Siempre que ando con las manos en la masa tentada de añadir harina para hacerlas más domables me viene a la cabeza tu dibujiño de "se corrige con agua, nunca con harina", jajaja. Ese cuaderno ha de ver la luz pronto! :)

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  2. OMG. Pan de molde de cerveza, se me hace la boca agua.

    :)_

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    1. Jaja. Hay que tener dos cervezas a mano. Una para el pan, y otra para...
      La cerveza pega con todo :-)

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  3. qué ganas de buen pan ! desventajas de vivir en la capi... mi enhorabuena a blas y jana por el proyecto sacado adelante (cosa nunca fácil) y a laurita por la etiqueta que, me parece, le va como anillo al dedo.

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    1. bueno mujer... alguna pega tenía que tener Dublin, así cuando vengas lo apreciarás (más) todavía, jejeje.

      Gracias por la enhorabuena para todos, ¡se la merecen!

      Muaks

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