2 de febrero de 2015

merluza en salsa verde


Las semanas pasan volando y sospecho que alguien o algo me roba las horas. Y no, no me refiero a la parca, no soy tan darks. Solo sé que ayer comía polvorones y hoy estoy hincándole el diente a las orejas. Mi calendario objeta que ha pasado un mes. Tiene la sartén por el mango y ha pasado a ejecutar el control de mi espacio tiempo de forma implacable. Todo forma parte de una conspiración. Ha comenzado la revolución de los almanaques.

Su objetivo está claro. Que no publique, que no cocine, ¿que no coma? Ja. Esto todavía no lo intentan, los calendarios son gente fría, calculadora y sensata, no la Armada Invencible. Resultan un gremio muy bien organizado. Además han sabido ponerle el toque dramático a esta batalla digna de los hombres grises buscándose dos buenos aliados.

En el ala derecha, peso pluma, guerrillera pero todavía liviana nos encontramos a mi conciencia PFC. Tiene mucho, pero que mucho potencial esta jovenzuela. Poco a poco irá encontrando su hueco en el equipo. Y en la retaguardia se encuentra posicionado el estelar fichaje invernal, Caña, una bolita de pelo adorable cuya principal característica es ser un agujero negro de recibir mimo. Cerrando filas, la siempre puntillosa directora de orquesta, doña Agenda, Agencia y sus derivados.

Ante este panorama me hallo, queridos y queridas. En una crono constante que algunas veces sí me deja cansada. Pero para combatir y recuperar mi esplendoroso pasado —¡suéltame pasado!— decido recurrir a recetas de aquella gloriosa época. Me retrotraigo hasta Picadillo y la Marquesa de Parabere, es decir, a mis años mozos que sé que no me fallan. Antes de que me digáis que se me ha ido la olla con el salto temporal y que sigo siendo una chicuela, ocupada, pero chicuela, recordad que todo tiempo pasado, fue anterior ;)

Invitaría a Les Luthiers a comer esta merluza en salsa verde. Y a vosotros. Ahí, detendría el tiempo.

PD. Que puñeteras son las fotos de los peixes.

Ingredientes. (2 personas)

· Dos cebollas pequeñas.
· Dos dientes de ajo pequeños.
· Perejil abundante.
· Dos rebanadas de pan.
· Un chorro de vinagre.
· Un vasito de vino.
· 250 mL de caldo de pescado.
· Aceite de oliva.
· Sal.
· Dos rodajas de merluza. 
· Un puñado de guisantes frescos.


Preparación.

1. Ponemos una sartén al fuego con cuatro o cinco cucharadas de aceite y freímos dos rebanadas de pan. Cuando estén doradas las retiramos y las secamos con papel absorbente.
2. Pelamos y picamos la cebolla finamente. La echamos en la sartén y comenzamos a pocharla a fuego medio.
3. Mientras, machacamos en un mortero las rebanadas de pan empapadas con un chorro de vinagre, los dos dientes de ajo y un par de cucharadas de perejil picado fresco.
4. Cuando la cebolla esté dorada añadimos el majado del mortero y un vasito de vino. Aprovechad bien el fondo del mortero rebañando con un poco de vino si fuera necesario.
5. Hervimos durante un par de minutos para que el alcohol se evapore e incorporamos el caldo de pescado y removemos para que la salsa comience a ligar. Salpimentamos.
6. Echamos la merluza y los guisantes frescos. Cocemos durante 4 o 5 minutos por cada lado de la merluza.
7. Cuando el pescado esté a nuestro gusto, rectificamos de sal y espolvoreamos con abundante perejil fresco antes de servir.

Recomendaciones.

- Esta vez no tenía caldo de pescado, que es lo suyo, y lo hice con caldo de verduras. Con un par de huesos de rape o espina de pescadilla y la parte verde de un puerro ya llega. Eso sí, cuanto mejor esté el caldo, mejor será el resultado.
- Acompañé con unas patatas asadas de esas que es un coñazo pelar pero luego quedan muy resultonas.
- Con estas cantidades sale bastante salsa. Si no sois como yo de mojar un bollo entero de pan, podéis aprovecharla para un arroz.

1 comentario:

  1. Mmmm, hace tiempo que no como merluza en salsa verde, hay que poner solución a eso.

    Las fotos de pescado son puñeterísimas, yo tengo ahí una receta de salmón al horno pendiente porque las fotos me dan pena hasta a mí, a ver si repito y salen mejor.

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