11 de octubre de 2013

mermelada de frutas de bosques cuentistas

  
Las cabras tiran al monte. ¡Hala! Ya está el post resumido.

Pero me explico. Madrugar un domingo para caminar, enzarzarme y llenarme de barro e intentar que Kinto, el perro, entienda lo que significa coger moras —no llegó a entenderlo nunca, pobre no debería extrañaros. Que como dice Laura, me gusten las cosas que hacen las abuelas, véase calcetar y mermeladas, tampoco.

El imaginario cuentista que me traigo desde pequeña lleno de frutas del bosque, con sus gnomos y sus hadas, ejem brujas, hace que me enajenen mucho frases tipo ¿y cuáles son las frutas del bosque? ¿pero de qué bosque? ¿hadas, really? Moras tamén as hai nas taxeas. Bla bla bla.


Por eso viviría en un bosque centroeuropeo aislada. No para siempre, pues no podría dejar el mar. ¡Ja! Nunca olvidaré aquel día en Suiza con Yan en que fuimos al bosque a coger mirtillas a espuertas. Cuanta felicidad en pequeñas bolitas de colores. Y en tarros de cristal recién regalados.

A esta mermelada, además, le daremos un uso interesante. Próximamente en sus pantallas...

Ingredientes.

· 250 g de moras silvestres.
· 125 g de arándanos.
· 125 g de frambuesas.
· 400 g de azúcar.
· Zumo de medio limón.
· Piel de manzana.

Preparación.

1. Lavamos bien toda la fruta y la escurrimos perfectamente. Se puede secar con un poco de papel absorbente.

2. Maceramos en un bol durante un par de horas la fruta con el azúcar.

3. Ponemos a cocer la fruta en un cazo con el zumo de limón y la piel de manzana. Tiene que estar cociendo durante 40 minutos a fuego suave.

4. Pasamos por el pasapurés fino, chino y/o batidora chino para retirar pepitas y pellejos que nos hubieran quedado.

5. Si queda muy líquida volvemos a cocer unos minutos. Para saber si la mermelada está en su punto cogemos un poco con una cuchara, la vertemos sobre un plato, dejamos enfriar y trazamos una raya con el dedo por la mitad, si las dos partes no se juntan de nuevo, es el momento de retirarla del fuego.

6. Embotamos. 

Recomendaciones.

- Con estas cantidades obtenemos, como mucho, un par de frascos de mermelada. Por eso no he explicado en esta entrada como esterilizar los botes y hacer el vacío. Para ello hay que leer este post del blog Sweet and Sour o este otro de la Familia Tartufo donde esta TODO lo que podáis o queráis saber sobre mermeladas, jaleas, confituras, conservación y demás menesteres asociados a este mundillo. Hay métodos más rápidos y modernos con azúcar gelificante que vienen muy bien para tener mermelada en tiempo récord. Otro día os lo enseño, pero si tenéis prisa, allí encontraréis respuestas.


5 comentarios:

  1. Pero qué bonitas fotos... ;)

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    1. Gracias graciosas. La cámara, que vale mucho.

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  2. Oh, pero que suerte tener un busque cerca con gnomos, hadas y brujas..., es decir, con arándanos y frambuesas... Moras por aquí sí que hay, del resto nain! A mi también me gustan las cosas de abuela, desde el cole ya me lo decían... Los demás se lo pierden, que las abuelas saben mucho. Expectante quedo ante la próxima receta =_= Besitos!

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    1. Ay se me olvidaba! Gracias por enlazarnos guapa! :)

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    2. Frambuesas aquí sí hay, pero arándanos no! En la tienda, claro, jajaja.

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