31 de octubre de 2019

bonito en rollo


Receta de salseo + bonito + pan = Tropecentésima receta favorita.

Es que resulta que ahora soy profe de mates. Aunque todavía me entiendo mejor con mis sartenes que con la chavalada. Aunque a veces tenga la sensación de estarles explicando raíces cuadradas a sartenes. Y de que estas últimas me hacen más caso.

Pero a lo que vamos, que no es momento de lloros. Os dejo en vísperas de Samaín una receta asturianina que viajando por la cornisa cantábrica nos llega también a Cedeira en fiestas de guardar. 

Y como para todo lo que los millenials no deberíamos perder, recurro a El Invitado de Invierno y a las madres y abuelas de mis amigas.

La foto no es buena, pero es que ahora la mayoría de las veces cocino de noche para llevarme un táper y no puedo sacar fotos con luz natural. Y no quiero no publicar por eso. Espero que me lo sepáis perdonar.

Ingredientes (3 personas)

· Dos rodajas de bonito (sería medio kg aproximadamente)
· Una cebolla grande
· Un diente de ajo
· Una zanahoria (opcional)
· Un pimiento rojo
· Dos tomates pelados y triturados
· Huevo
· Pan rallado
· Aceite
· Vino blanco
· Sal

Preparación

1. Pelamos y picamos la cebolla y la zanahoria finamente. Pelamos y majamos el ajo.

2. En una sartén pochamos las hortalizas picadas y el ajo hasta que estén empezando a dorarse.

3. Mientras se doran las verduras, picamos el bonito a cuchillo lo más fino que podamos.

4. Retiramos las verduras con un colador y escurrimos el aceite. Reservamos.

5. Mezclamos un tercio del sofrito con el bonito picado. 

6. Amalgamos la mezcla de bonito y verduras con un huevo ligeramente batido. Después echamos un par de cucharadas de pan rallado hasta que obtengamos una masa fácilmente moldeable. 

7. Hacemos los rollos como quien juega con plastilina. Podéis hacer dos rollos medianos o varios más pequeños. Intentad que sean del mismo tamaño para que después se hagan de manera uniforme.

8. Rebozamos con pan rallado los rollos de bonito y los freímos hasta que estén bien dorados con el aceite escurrido previamente.

9. Al sofrito reservado, le incorporamos el tomate triturado y el vino. Se puede triturar la salsa en este momento. Si está muy espesa, añadimos un poquito de agua. Sazonamos la salsa.

10. Vertemos la salsa en la cazuela con el bonito y cocemos tapado conjuntamente a fuego lento durante 30-40 minutos.

11. Dejamos reposar una noche para que se asienten los sabores y el rollo de bonito sea más fácil de cortar. Podemos acompañar con unas ricas patatas fritas. 

Notas

- Se puede añadir yema de huevo a la mezcla de bonito para que nos ayude a amalgamar.
- Se puede rebozar también con harina.
- Los rollos de bonito congelan muy bien.
- Lo de la zanahoria es opcional, pero cuando no tengo pimiento rojo la utilizo.
- Se puede picar el bonito con picadora, pero yo no tengo. Aunque Míriam recomienda hacerlo a cuchillo.

13 de octubre de 2019

empanada de manzana

empanada de manzana

De lo que se come, se cría. 

Este debería ser mi único aporte a esta entradilla.

Sin embargo, lo que más me gusta de la empanada de manzana es que me lleva directa a la montaña lucense, y eso, nunca se me olvida.

:-)

La receta que he seguido proviene de La cocina de Frabisa. La escogí por el hecho de que al no llevar levadura, no tiene tiempos de levado. Me pareció muy práctico y tenía prisa.

Ingredientes

Para la masa

· 400 g de harina de trigo
· 100 g de harina de centeno integral
· 150 g de aceite de girasol
· 150 g de leche
· Un huevo ligeramente batido
· 8 g de sal

Para el relleno

· 5 o 6 manzanas medianas
· Zumo de un limón
· Tres cucharadas de azúcar (opcional)
· 40 g de mantequilla

Preparación

Masa

1. Pesamos y medimos los ingredientes.

2. Volcamos todos los ingredientes en bol y comenzamos a amasar hasta que tengamos una bola.

3. Dejamos reposar unos 15 minutos, mientras preparamos el relleno.

Relleno

4. Pelamos las manzanas y las cortamos en láminas finas.

5. En otro bol, mezclamos las manzanas con el azúcar y las rociamos con zumo de limón. Reservamos.

Montaje

6. Recuperamos la masa y amasamos hasta obtener una bola lisa y homogénea. La dividimos en dos trozos, una ligeramente más grande que la otro.

7. Estiramos la primera capa de masa, hasta 3/4 mm de grosor y la colocamos sobre papel de hornear, bien en nuestro molde o directamente en la bandeja del horno.

8. Extendemos sobre la masa las manzana laminadas, no llegando hasta los bordes para después poder cerrar la empanada. Distribuimos sobre la capa de manzana unos cubitos de mantequilla.

9. Estiramos la segunda capa de masa y, con cuidado, la centramos y la colocamos sobre el relleno.

10. Cerramos la empanada haciendo un repulgo para que quede bien sellada.

11. Abrimos la chimenea de la empanada, esto es, un pequeño agujero en el centro para que respire. Después pinchamos con un tenedor toda la superficie de la empanada.

12. Pincelamos cuidadosamente con huevo batido.

13. Horneamos en el horno precalentado a 195ºC hasta que esté bien dorada. Dejamos enfriar y degustamos.

Notas

- La empanada de manzana de Lugo no tiene más dulzor que el que aportan las manzanas,. Es una mezcla dulce salada que me gusta mucho.
- Podéis hacer la masa 100% de harina de trigo, de hecho, la receta original así es. Sin embargo, me gusta el toque que da este porcentaje de harina de centeno. Es un poquito más difícil de trabajar la masa y no queda tan "lisita", pero se consiguen buenos resultados.
- Si horneáis en un molde, os será más fácil obtener un bonito círculo. Yo lo hice sin molde y tampoco quedó tan mal.
- Si horneáis en el molde, después posarlo en la rejilla del horno. En mi caso, como lo hice sin molde, trabajé sobre la bandeja.
- Utilicé manzanas de casa, variedad local :P

empanada de manzana

17 de septiembre de 2019

escalivada


Cosas que han pasado desde la última vez que publiqué.

Nueva producción de bonito del norte.
Un paseo hasta Ons con empanada de Solla.
Pan con cosas en la ruta de los faros.
Tomates do Rosal.
Helados de domingo de limón.
Zorongollo en el valle de Hervás.
Atún de almadraba y salmorejo.
Canelones, croquetas, pizza y flan de cumpleaños (lo he celebrado varias veces, ejem).
Gazpacho para desayunar.
Melón entre bambalinas operescas.
Churrasco, roscón y mareas de septiembre.

Ni tan mal.

Nos toca nuevo curso escolar ;)

Lo inauguramos con una receta que aún podemos decir que es de temporada. La escalivada es un plato tradicional de la cocina catalana (con todas las variantes de cualquier receta tradicional) y que cae en mi casa muchas semanas para cenar.


Para estrenar temporada, he perdido la tarjeta de la cámara, así que tiro de foto de archivo. Ains.

Ingredientes

· Dos berenjenas
· Dos pimientos rojos
· Dos cebolla medianas
· Dos o tres tomates
· Dos o tres dientes de ajo (opcional)
· Aceite de oliva virgen extra
· Vinagre
· Sal

Preparación

1. Lavamos las berenjenas, los pimientos y los tomates. Los secamos bien. Podemos abrir las berenjenas por la mitad y darle unos cortes en cruz o no partirla y pincharla con un cuchillo para que no se abra.

2. Quitamos la primera capa a las cebollas .

3. En una bandeja de horno colocamos todas las hortalizas y las regamos bien con aceite de oliva.

4. Metemos la bandeja en el horno y asamos a 170 o 180 ºC durante una hora, hora y media, hasta que estén tiernas. Los tomates los podéis incorporar a mitad del asado.

5. Cuando estén asadas las verduras, las dejamos enfriar un rato para no quemarnos al pelar.

6. Quitamos la piel y pepitas a la berenjena y al pimiento y los troceamos en tiras largas. Deshacemos la cebolla en capas, pelamos y picamos los ajos y partimos los tomates.

7. Servimos en una bandeja, bien ordenando las hortalizas por tipos o bien mezclando. Aliñamos con unas escamas de sal, los jugos del asado y un poco más de aceite de oliva. 

Notas

- La escalivada se puede servir tibia o fría, también sola o como acompañamiento de otro plato. Es muy cómoda para dejarla en la nevera y tener a mano para solucionar una cena.
- Se puede acompañar con lascas de bonito del norte o bacalao.
- En ocasiones, no aso los tomates y los echo crudos, pero esto no es nada ortodoxo. Igual que las olivas.
- Se puede añadir también vinagre al gusto o alguna hierba aromática, tipo orégano o tomillo.

30 de julio de 2019

ensalada griega

ensalada griega

Que no pase julio sin una ensalada frescué.

Mi intención es transportaros a la península del Peloponeso bajo una higuera a la sombra con esta versión del platillo griego.

Comentaros que la temporada estival está dando sus frutos. Ya tengo el máster de profe, buenas amigas se han sacado la plaza, hemos embotado bonito en cantidá por tercer año consecutivo, tengo regalos múltiples recién salidos de la huerta, por mis venas discurre gazpacho, me están saliendo branquias y ya se ha acabado el Tour.

Y aún nos queda mucho verano por delante.

Como mola.

Ingredientes

· Tomates
· Pepino
· Cebolleta
· Queso feta (o similar)
· Olivas negras
· Unas hojitas de perejil (opcional)
· Unas hojitas de menta (opcional)
· Aceite de oliva
· Un diente de ajo
· Limón
· Pimienta negra
· Sal
· Orégano seco

Preparación

1. Lavamos bien las hortalizas. Picamos los tomates y pelamos y cortamos el pepino y la cebolleta.

2. Picamos las hierbas frescas y las olivas negras.

3. Hacemos una vinagreta con aceite de oliva virgen extra, limón, ajo rallado, sal, pimienta negra y orégano seco.

4. Mezclamos todos los ingredientes en una fuente ensaladera.

5. Desmigamos el queso feta por encima y aliñamos con la vinagreta.

Notas


- Una aceituna negra muy típica de la cocina griega es la kalamata. Si podéis encontrarlas, quedará más "auténtico".
- Es una receta de ingredientes de verano, si la hacéis ahora con unos buenos tomates, conseguiréis su máximo potencial.
- La mayoría de las recetas que he visto bajo el nombre de "ensalada griega" llevan pimiento verde y no llevan las hierbas frescas.

24 de junio de 2019

falafel

falafel

El 23 de febrero de 2012 recibía mi primera sugerencia en la página de sugerencias que tenéis en la portada. Era una propuesta para hacer falafel. Siete años y cuatro meses después... ¡tachaaaaan! va a ser resuelta. Me postulo para constante universal de la velocidad en el cosmos. La luz ya se queda lenta. Me merezco mi propia constelación, una casilla en la tabla periódica, una vitrina en la Oficina de Pesas y Medidas de París, un despacho en el CERN y una silla en la RAE (ya puestos a pedir...)

Ains. Este es el hilo de razonamiento lógico –ejem– que más me acerca a ser una astrónoma de renombre y también sin renombrar. Dejadme ser feliz. Además, como es bien sabido, hubo grandes mentes astrónomas en el mundo árabe porque comían falafel y miraban mucho al cielo. Todo cobrará sentido, ya lo veréis.

Para mi querido anónimo no tan anónimo, como me sigues leyendo y me quieres bien, sé que no te vas a enfadar. Es posible que ya hayas probado muchas otras versiones, incluso tengas ya la tuya propia, así que esto nos puede valer para compartir. 

Al resto, que este evento ocasional no os desanime. Podéis hacerme más sugerencias y propuestas. Os las contestaré desde mi observatorio lunar.

Ingredientes

· 150/180 g de garbanzos secos
· Un diente de ajo
· Media cebolla
· Un manojo de cilantro fresco picado
· Un manojo de perejil fresco picado
· Comino
· Una cucharada de levadura química
· Pimienta cayena (opcional)
· Semillas de cilantro seco
· Pasta de sésamo (tahina)
· Limón
· Harina de garbanzo
· Aceite de girasol

Preparación

1. Poner la noche antes los garbanzos a remojo con agua fría (mínimo 12 horas). 

2. Con un procesador de alimentos o batidora trituramos los garbanzos bien escurridos. Vamos poco a poco. triturando en tandas. La textura que tiene que quedar es granulada, suelta, no una pasta. Cuando tengamos todos los garbanzos triturados, reservamos.

3. Ponemos en el vaso de la batidora abundante perejil y cilantro, media cebolla troceada y un diente de ajo. Trituramos hasta obtener una pasta verde que huela genial.

4. Mezclamos la pasta verde con los garbanzos triturados con una espátula o a mano. Se convierte todo en una pasta de color verde.

5. Añadimos las especias al gusto (comino, cayena molida, cilantro seco), una cucharadita de levadura química o bicarbonato, sal, un chorrito de limón y una cucharadita de tahina.

6. Dejamos reposar 20/30 minutos. Podemos aprovechar este tiempo para hacer la salsa de yogur para acompañar.

7. Llega el turno de hacer bolitas. Con unas cucharas o con las manos hacemos bolitas del tamaño de una nuez y las aplanamos un poquito. Las rebozamos ligeramente con harina de garbanzos.

8. Freímos en aceite abundante en un cazo o sartén. Pasamos a un escurridor y después a un plato con papel absorbente. De esta forma no quedarán nada grasientos.

9. Servimos acompañados con salsa de yogur.

Notas

- Normalmente se comen en bocadillo. Abrís un pan de pita y metéis dentro el falafel, aliñáis con salsa y unas hojas verdes.
- Es importante que los garbanzos estén crudos. Se cocinan al freír, no os preocupéis. Si utilizáis garbanzos cocidos no vais a conseguir la textura correcta y se van a desmoronar.
- Podéis freír los falafel en aceite de oliva aunque se enmascara un poquito el sabor original.
- En algunas recetas se prescinde del rebozado final con harina de garbanzos. En mi caso, me pareció que le daba un poquito más de estructura a las "croquetas" y se facilitaba la fritura.
- Como mejor están, es recién hechos (como cualquier frito).




16 de junio de 2019

mousse de chocolate clásica

mousse de chocolate

El objetivo de esta foto es que os apetezca darle un bocado a la pantalla.

El objetivo de este postre era felicitar un lindo cumpleaños.

Y ya van dos :)

En esta ocasión, no pude enredar mucho y entretenerme con laboriosas tartaletas; pero, por esa misma razón, viene bien compartir recetas más fáciles para cuando la vida se complica. 

Pues quizás lo bonito sea regalar el tiempo de preparar algo y compartirlo después.

La receta es de Miriam, de El invitado de invierno. Me voy a hacer un abono. Si entráis en su blog, veréis que no solo nos enseña esta mousse, sino que se marca otras dos más. Cuánto me queda por aprender y mejorar.

Ingredientes

· 160 g de chocolate (70% de cacao)
· 50 g de mantequilla
· 2 huevos y dos claras
· 1 pizca de sal
· 60 g de azúcar

Preparación

1. Derretimos el chocolate con la mantequilla al baño maría o en el microondas removiendo en intervalos de 30 segundos. Dejamos templar.

2. Separamos las claras y de las yemas.

3. Añadimos las yemas a la mezcla de chocolate derretido, removemos bien y dejamos enfriar.

4. Comenzamos a montar las claras a punto de nieve con una pizca de sal. Cuando ya empiecen a estar espumosas añadimos el azúcar blanquilla poco a poco mientras continuamos batiendo. Tenemos que obtener un merengue consistente.

5. Vertemos un par de cucharadas de claras montadas sobre la crema de chocolate para aligerarla. Finalmente mezclamos la crema de chocolate aligerada con el resto de las claras con movimientos envolventes y mucho cariño.

6. Servimos en los recipientes y dejamos enfriar al menos dos horas.

Notas

- En estos postres de tan pocos ingredientes, utilizad los mejores que podáis encontrar. Un buen chocolate y una buena mantequilla marcan la diferencia.
- No recuerdo bien (por qué será), pero creo que le eché unas gotas de licor café.
- La mousse lleva huevos crudos, es mejor que la consumáis el propio día.
- En el blog existe otra receta de mousse rápida de chocolate (algo más ligera). La escribí hace un montón de años ya. Se ve que es mi recurso cuando no tengo tiempo y yo no soy consciente. La foto deja mucho que desear. Voy a intentar cambiar mi sentimiento de vergüencita por el de orgullo de haber mejorado un poquito, jajaja. No me lo creo ni yo.

9 de junio de 2019

mejillones con picadillo


Es mi primera receta de mejillones en el blog. Ya tiene delito. Aunque nunca es tarde si la dicha es buena o eso dicen.

A mí este plato me recuerda mucho a bar de los de serrín en el suelo. Pero no hace falta que convirtáis vuestra cocina en un aserradero para disfrutarla. Es mucho más sencillo. Sólo hay que tener un poco de paciencia y picar las hortalizas con mucho mimo. El resto, es pan mejillón comido.

Si nos queremos cuidar, es perfecto, "aúpa" el hierro y las vitaminas. Pero como hoy es viernes domingo, os los recomiendo con una caña y unas patatillas. Siempre me ha parecido muy útil el término vigués de patatillas.

Quedoume todo moi de Rías Baixas :P

¡Viva!

Ingredientes

· Mejillones
· Un par de tomates
· Cebolleta
· Pimiento verde
· Aceite de oliva virgen extra
· Limón
· Sal
· Pimienta negra

Preparación

1. Limpiamos los mejillones, les quitamos las barbas.

2. Los metemos en una cacerola con un dedo de agua y una hoja de laurel. Tapamos la pota, dejamos que hierva, que los mejillones se abran y apagamos.

3. Pelamos los tomates.

4. Picamos en brunoise, es decir, trocitos muy pequeños las hortalizas (tomate, cebolleta, pimiento verde). Ponemos las hortalizas en un cuenco.

5. Aliñamos las hortalizas con un chorro generoso de aceite de oliva, zumo de limón, sal y pimienta negra. Si os gusta el picante podéis añadir unos copos de cayena o alguna salsa tipo Tabasco o Valentina.

6. En una fuente colocamos los mejillones desprovistos de una de sus conchas. Sobre el mejillón colocamos una cucharada hermosa del picadillo para que el molusco que quede bien cubierto.

Notas

- Es una receta muy sencilla que tiene poco que aclarar. Usad un buen mejillón gallego :)
- Si sois más de vinagre que de limón (no es mi caso), pues podéis aliñar con vinagre.
- Por si hay puristas en la sala, como cualquier marisco, los mejillones al vapor no necesitan nada más. Eso es una alternativa para cuando os apetezca variar. Así no os olvidáis los vegetales :P

16 de mayo de 2019

pan de molde con centeno y chocolate

pan de centeno con chocolate

Este pan ha sido una petición expresa de Adri que me ha hecho mucha ilusión. Él recordaba con cariño este otro pan con chocolate de años atrás. Un día en la oficina sugirió una versión del mismo pero con harina de centeno de la que somos fans.

Para mí fue una invitación clara al trasteo y la experimentación y pocas cosas me gustan más. Así que, con muy buena voluntad, me puse a urdir el pan plan. Tan bien lo planifiqué que desde la noche que hice el prefermento hasta la mañana que amasé el pan, pasaron por lo menos tres semanas. Los días se sucedían, Lucía no hacía pan porque no encontraba el momento y se dedicaba a cuidar y preservar su pequeño bote de levaduras hambrientas. 

Finalmente, atisbando en el horizonte el cumple del muchacho, me decidí a meter las manos en la masa para conseguir ofrendar tan clásico regalo envuelto en papel encerado y cordón azul. Lo acompañe con un tarro de crema casera de cacao y avellanas, me presenté en su casa y, de paso, me quedé a merendar. Una es así de espléndida.

Ains, que corteza tenía este pan :)

La receta es de Míriam, del maravilloso blog El invitado de invierno.

Ingredientes

Para el prefermento o poolish
· 100 g de harina blanca de centeno
· 100 g de agua
· 2 g de levadura seca

Para el tang zhong
· 60 g de harina panadera
· 300 g de agua

Masa final
· 50 g de harina de centeno
· 390 g de harina panadera
· 10 g de sal
· Una cucharada de azúcar
· Chocolate negro

Preparación

Prefermento o poolish

1. La noche anterior mezclamos todos los ingredientes del prefermento en un bol. Lo tapamos y lo dejamos reposar a temperatura ambiente.

Tang zhong

2. En un cazo mezclamos la harina con el agua a fuego suave y vamos removiendo con unas varillas hasta que quede una mezcla espesa.

3. Retiramos del fuego y dejamos templar.

Masa

4. Ponemos en un cuenco grande el prefermento, el tang zhong (engrudo) y los ingredientes de la masa final, harinas, azúcar y agua. 

5. Comenzamos a amasar, o bien a mano o bien a máquina, hasta obtener una masa razonablemente fina. Yo suelo mezclar ambos métodos porque me gusta mucho meter las manos en la masa. Al llevar el centeno y una proporción de harina integral, la masa no queda lisa y satinada, sino algo pegajosa. Es normal, no os asustéis. Cuando estemos terminando de amasar vamos incorporando el chocolate negro troceado o en pepitas.

6. Hacemos una bola con la masa y la depositamos en un cuenco amplio engrasado con aceite. Dejamos leudar hasta que doble su volumen.

7. Sacamos la bola del bol, la colocamos sobre la encimera enharinada y la desgasificamos apretando suavemente con los dedos. Dividimos la masa en tres porciones.

8. Boleamos cada una de las porciones y las colocamos con el pliegue hacia abajo dentro del molde engrasado y dejamos leudar de nuevo hasta que vuelva a aumentar su volumen. No suele llegar al doble por ser una masa de centeno. 

9. Calentamos el horno a 240º sin aire. Justo antes de meter el pan dentro, echamos un vaso de agua sobre la solera para generar vapor. Metemos el pan y cerramos la puerta rápidamente. Cocemos a 240º unos 15 minutos. Después bajamos la temperatura a 205º y cocemos la pieza otros 20 minutos (en este caso, con aire).

10. Cuando el pan esté cocido, lo sacamos del horno, lo desmoldamos y lo dejamos enfriar sobre una rejilla por completo.

Notas
- He de confesar que en el pan de estas fotos hice algún cambio con la receta original probada otras veces. Aproximadamente un tercio de la harina de la masa final fue harina integral panificable. También añadí un vasito de kéfir que tenía por ahí danzando. Pero antes de hacer experimentos, seguid la receta original.
- Mi prefermento también tenía una parte integral.
- Esta tarta de queso fue otra receta para un cumple de Adri. Espero que celebremos muchos cumples más.

pan de centeno y chocolate
Terrible foto oscura que no hace justicia, pero para que veáis el corte.

24 de abril de 2019

pollo en escabeche

escabeche de pollo

El proceso de poner en marcha el buscador de recetas del blog (¿lo estáis usando?) me llevó a revisitar todas las recetas aquí publicadas. Ha sido bastante curioso echar la vista atrás.

Algunas recetas, pocas, se me habían olvidado, otras me piden a gritos una actualización de las fotos y los textos van narrando una parte algo distorsionada de mis últimos ocho años de vida haciendo visible el montón de tiempo que llevo dando la turra por aquí.

El caso es que tampoco pretendo marcharme.

El platillo de hoy es una receta de escabeche, en este caso, una pechuga de pollo. A María y a mí se nos ha quedado como mantra la frase "el escabeche, es la leche" inspirada en aquel vídeo de El Comidista. A nivel personal y lingüísticamiente hablando —que me perdonen los lingüistas— me encantan las palabras que recogen toda una técnica en su significado. Un, dos, tres, escabechar. ¡Os toca!

Este escabeche nos lo comimos la primera vez templado con una lombarda salteada con manzana y lo que sobró fue directo a una ensalada verde aliñada a su vez con el propio escabeche.


Os doy ideas por si queréis rentabilizar vuestro tiempo y, en vez de ser amarretas como yo, escabechar de un tirón dos o tres pechugas de pollo.

Ingredientes

· Una pechuga de pollo
· Dos zanahorias
· Una cebolla
· Dos dientes de ajo
· 15/20 granos de pimienta
· Una hoja de laurel
· Una rama de romero
· Orégano
· Dos vasitos de aceite de oliva virgen extra
· Un vasito de vinagre de vino
· Un vasito de vino
· Un vasito de agua
· Harina

Preparación

1. Enharinamos la pechuga de pollo y retiramos el sobrante de harina dando ligeros golpes.


2. Doramos la pechuga de pollo en aceite de oliva durante unos minutos por cada cara.

3. Retiramos el pollo y reservar. 


4. Pelamos la cebolla, los ajos y las zanahorias. Picamos en juliana la cebolla y la zanahoria.

5. En el mismo aceite de freír el pollo, doramos las hortalizas.

6. Echamos los granos de pimienta, el laurel, el romero y unas hojitas de orégano.

7. Cuanto estén las hortalizas doradas, añadimos de nuevo el pollo. 

8. Añadimos el vinagre, el vino y el agua y comenzamos a cocer todo con un hervor muy suave durante unos 30
 minutos.

9. Enfriamos y dejar reposar de un día para otro.


Notas

- El escabeche es una técnica de conservación de alimentos que proviene de la cocina árabe. Se suelen escabechar productos que se hayan cocinado previamente. Es decir, añadimos el vinagre y el vino sobre el género ya cocinado.
- Es recomendable usar una cazuela donde las pechugas de pollo quepan justas y a la hora de cubrir con los líquidos apurar al máximo, que no flote todo, pero que quede cubierto.
- Las proporciones suelen ser dos de aceite por una de vinagre y otra de vino. Cuanto mejores sean estos ingredientes, mejor saldrá el escabeche. Yo muchas veces sustituyo el vino por agua. Según vuestros gustos podéis jugar con ellas o con los matices de los distintos vinagres/vinos/aceites.
- Dorar el pollo con harina es opcional.
- Os recomiendo visitar el blog de El invitado de invierno y aprender todo y más sobre el escabeche. Tiene un montón de recetas interesantes.

- Otro enlace súper completo y mucho más desarrollado que lo que yo os cuento, es esta guía definitiva del escabeche publicada en Directo al paladar.
- Os dejo mi anterior receta de bonito en escabeche.

12 de abril de 2019

remojón granadino

remojón granadino



Cuando se acaba la temporada estival de tomates, comienza la temporada de naranjas en ensalada. Este ingrediente y mis conservas de salsa de tomate caseras son lo que me permiten pasar el invierno con no demasiada nostalgia.

El remojón es una receta granadina, de influencia árabe, que tiene variantes en buena parte de la geografía andaluza y que mezcla unos ingredientes que casan a la perfección. Nos podemos imaginar degustando esta ensalada en un sala de mosaicos coloridos, escuchando el murmullo de las fuentes de los jardines y con el telón purpúreo de la Sierra Nevada al fondo.

Pero tampoco os agobiéis, si no se puede okupar la Alhambra podemos disfrutarla igualmente en la cocina de casa, que aunque no tengas fuente con murmullos, puedes escuchar la ducha del vecino, apreciar la pared de gotelé y observar un monte de eucaliptos.

O caso é pasalo ben :P

PD. Docu sobre mosaicos más que recomendable para ver.
PD2. ¡Acordaros del buscador!

Ingredientes


· Tres naranjas
· Dos huevos
· Bacalao desalado (en la receta de hoy, es bonito en aceite)
· Olivas negras
· Cebolleta
· Pereijl (opcional)
· Sal
· Aceite de oliva virgen extra
· Vinagre de Jerez

Preparación

1. Cocemos los huevos. Los ponemos a hervir en agua fría y contamos 10 minutos desde que comience la ebullición. Cuanto estén listos, los troceamos.

2. Salteamos en una sartén una tajada de bacalao previamente desalado o migas. Una vez cocinado, lo dejamos enfriar y desmigamos o dejamos en lascas.

3. Pelamos las naranjas procurando quitar la parte del albedo. Después las cortamos en rodajas.

4. Cortamos la cebolleta en juliana.

5. Colocamos los ingredientes en una fuente de servir por capas: rodajas de naranja, lascas de bacalao, olivas negras deshuesadas y picadas, huevo, cebolleta y perejil picado si os gusta.

6. Aliñamos con un buen aceite de oliva virgen extra, sal y vinagre de jerez.

Notas
- Si queréis poneros elegantes, aquí tenéis un vídeo sobre cómo pelar una naranja a lo vivo de ManuCatman.
- Siempre se puede "desbravar" la cebolleta marinándola previamente con zumo de limón. Queda más suave.
- Como habéis podido observar, el remojón de mi receta no es con bacalao, sino con bonito en conserva. No es lo tradicional, pero no tenía bacalao ese día.

1 de abril de 2019

hummus de remolacha



El mes de marzo ha pasado sin pena ni gloria de cara a la galería. Sin recetas nuevas, ni viajes por el mundo, ni tan siquiera un mísero ¿cómo están ustedes? Comer sí que, por suerte, hambre no paso.

Esta aparente desidia no es tal cosa. Desde hace unos meses, en las tripas del blog, se cocía a fuego lento una gran idea. Fuera del blog también se cocía un TFM, pero a este último le falta todavía el emplatado.

Sin embargo, centrémonos en lo que importa. Ha llegado el momento de desvelar secretos. Sobretodo porque no se crear hype ni mantener la expectativa con un halo de misterio pese a haberlo intentado en la cuenta de instagram.

Redoble de tambores.

Estos meses a la sombra han servido para pergeñar el buscador de ingredientes para el blog.

¿Un qué? Oigo preguntar desde el estupor y la sorpresa...

Un buscador que os permita encontrar una receta con ese ingrediente que puebla vuestra nevera vacía y solitaria con el que no sabéis qué hacer.

Un buscador que os permita innovar al ver nuevas propuestas que se salgan de vuestro repertorio habitual.

Un buscador que os facilite la navegación por el blog de una forma bonita y visual.

En definitiva, un buscador de tu media naranja recetil para ese momento preciso en ese tiempo exacto. 

Funciona de forma fácil e intuitiva. Está enlazado en la barra superior bajo el nombre de —oh, más sorpresas— buscador de recetas. Introducís los ingredientes que tengáis y os devuelve un listado de recetas que los incluyan con la posibilidad de filtrar por categorías. Se puede introducir varios ingredientes para acotar la búsqueda. Podéis quitar y poner los que queráis.

¿Qué os parece? ¿Os gusta? Nos haría mucha, pero que mucha ilusión saberlo.

Hablo en plural porque este trabajo es cosa de dos. De Alber como cabeza pensante de la idea y de la tecnología que lo hace posible y de servidora como "picadora" oficial de datos. Permitidme el momento "ñoño" y dejadme dar las gracias públicamente porque ha sido un proceso muy bonito en el que he compartido algo que era muy mío. Y ya sabéis que eso pasa poco ;)

Para inaugurar tan insigne acontecimiento, os he traído una recetilla fácil y colorida, de las que tantas hay por aquí y que mejor me representan. Seguro que la habéis visto en otros lugares, pero precisamente por eso, no podía faltar en vuestro flamante buscador nuevo.

Hummus de remolacha con pan de centeno. 

Ingredientes.

· 3 remolachas pequeñas
· 250 g de garbanzos cocidos (un bote pequeño).
· Una cucharada de tahini.
· Una pizca de comino.
· Medio diente de ajo.
· Zumo de medio limón.
· Tres cucharadas de aceite de oliva.
· Una pizca de sal.
· Pimentón agridulce (de la Vera ;)
· Perejil.

Preparación

1. Cocemos las remolachas en agua hirviendo hasta que estén tiernas. Lo sabréis cuando al pinchar con un cuchillo se dejen atravesar con facilidad.

2. Pelamos las remolachas.

3. Pelamos los garbanzos (opcional).

4. Mezclamos con el resto de los ingredientes: tahini, comino, ajo, limón, aceite de oliva, sal, pimentón.


5. Batimos con la batidora. Quizás necesitéis un poquito de agua para aligerar.


6. Rectificamos al gusto (de sal, limón, etc).


7. Se puede decorar semillas de sésamo y un hilo de aceite de oliva virgen extra.


Notas

- En el blog también tenéis la receta del hummus tradicional.
- Se puede acompaña pan de pita, rebanadas de pan, tiras de verduras crudas como zanahorias, pimientos, etc, o directamente metiendo el tenedor.
- Las cantidades de los ingredientes son adaptables al gusto de cada uno.
- Con estas cantidades me ha ha salido un cuenco generoso.
- El tahini o tahina se puede hacer en casa, tostando las semillas de sésamo y emulsionándolas con aceite y agua.

- La remolacha lo mancha todo.