22 de junio de 2015

caracolas con crema de cacao y almendras



Comprar un tarro de crema de lechecacaoavellanasyazúcaaaar siempre ayuda a mantener el tipo. Que nadie os diga lo contrario en estas fechas. Os voy a dar un ejemplo.

Muy cerquita de mi guarida segunda hay una librería, El cascanueces. Tanto el lugar como sus dueños son amor, pero tienen miedo cuando aparezco por la puerta. Disque tiendo a encargar cosas extrañas. Yo digo que eso no siempre es cierto y que si para encontrar Roma capital. Invención y construcción de la ciudad moderna tuvieron que remover Roma con Santiago —codazos y guiños— la culpa, evidentemente, no fue mía. A profesores pedantes no me gana nadie.

El caso es que una de mis últimas adquisiciones en su tienda fue Postres y otras dulcerías, de Pamela Rodríguez. Ella es la autora del blog unode
dos del que ya os he hablado en numerosas ocasiones. Es una chica de Ourense, afincada en Bilbao, que hace maravillas. Y yo, aunque no hago maravillas ni soy de Ourense ni vivo en Bilbao, pues quería su libro. 

Lo encargué en El Cascanueces unas semanas antes de que saliera a la venta, sin avisarles de ese pequeño detalle. Se pusieron a buscarlo con escasos resultados. De ahí mi mala fama. Y sin tan siquiera habiéndome echado a dormir.

Unas semanas después llegó y lo estrené con la receta de la foto de portada con el fin de que fuera reconocible. Para compensar lo brasas que soy como cliente, les bajé media docena de caracolas a la librería. 


Así se mantiene el tipo. El moral, claro. Las otras tantas nos las acabamos zampando... ;)


Ingredientes.

Para la masa.
· 120 g de leche.
· 8 g de zumo de limón.
· 8 g de levadura fresca.
· 15 g de miel.
· 1 huevo.
· Ralladura de una naranja.
· 275 g de harina de fuerza.
· Una pizca de sal.
· 30 g de azúcar.
· 25 g de mantequilla (¡a temperatura ambiente!)
· 1 huevo (para pincelar)

Para el relleno.
· Crema de cacao y avellanas (comercial).
· Almendras picadas.

Para el almíbar.
· 50 g de agua.
· 25 g de azúcar.
· Unas gotas de licor de naranja.

Preparación.

1. Mezclamos la leche con el zumo de limón y la dejamos reposar durante unos 15 minutos. Al cabo de ese tiempo, habrá espesado. Es posible que os parezca que está cortada, pero tranquis, eso es lo que buscamos. Removemos bien la leche y desleímos en ella la levadura fresca.

2. Añadimos a ea mezcla la miel, el huevo batido y la ralladura de naranja.

3. Incorporamos poco a poco la harina, con la sal y el azúcar. Removemos bien hasta obtener una masa homogénea, nos podemos ayudar de una rasqueta o una cuchara, meter las manos o ayudarnos con algún tipo de maquinaria.

4. Tenemos que echar ahora la mantequilla. Es mejor hacerlo en dos o tres veces teniendo cuidado de no agregar el siguiente trozo hasta que no esté bien integrado el anterior.

5. Formamos una bola. La masa es lisa y agradable al tacto. Engrasamos un cuenco y depositamos en él la bola. Cubribmos el bol y dejamos que la masa duplique su volumen.

6. Enharinamos ligeramente la superficie de trabajo. Volcamos la masa sobre la superficie y la desgasificamos presionando con las manos.

7. Estiramos la masa con la ayuda de un rodillo dándole forma de plancha rectangular con un centímetro de grosor aproximadamente.

8. Le damos un golpe de calor en el núcleo irradiador a la crema de cacao para que se derrita y sea más facil untarla. Unos diez segundos en el microondas serán suficientes.

9. Distribuimos la crema de cacao y las almendras por encima de la masa. En uno de los dos lados largos del rectángulo dejad un margen de 3 ó 4 cm sin nocilla para que después, al enrollar, no se salga toda por fuera.

10. Enrollamos la masa sobre sí misma por el lado largo y comenzando por el extremo que sí tiene nocilla. Formamos una especie de brazo de gitano.

11. Cortamos rodajas de aproximadamente dos dedos con un cuchillo muy afilado. Salen aproximadamente 12 caracolillas. Las colocamos sobre un par de bandejas de horno forradas previamente con papel de ídem. Las pincelamos con huevo batido y las dejamos levar durante una hora.

12. Volvemos a pincelar con huevo batido. 

13. Horneamos en el horno precalentado a 180 ºC durante 20 minutos o hasta que estén doradas.

14. Mientras se hornean, preparamos el almíbar. Hervimos el agua y el azúcar durante 2 minutos. Apagamos el fuego e incoporamos el licoreto que nos guste.

15. Cuando saquemos las caracolas del horno, aún en caliente —que poco respeto—, las pincelamos con el almíbar. Después, las dejamos enfriar sobre una rejilla.

Recomendaciones.


- Rellenar de crema pastelera y pasas maceradas, como la receta original.

- Los dos extremos quedan más feotes, pero ricos igualmente. Es importante hacer el proceso de extender el relleno y el formado con mimo. Los resultados serán mejores.

1 comentario:

  1. ¡Uy! Me encanta lo de tener unos libreros de confianza, y a ellos seguro que les compensa el mal rato de buscarte el libro si luego les bajas unas ricochuras como esas.
    Me la apunto muy muy fuerte para hacerla en cuanto vuelva a tener horno.

    ResponderEliminar