19 de febrero de 2014

atún asado con aliño de tomates y avellanas



Esta receta pretende ser un espejismo de verano en pleno invierno. Por esta vez permitidme esta licencia de sacar de temporada los ingredientes. Hoy no es estacional, aunque algún día lo será, y por ello le pienso encasquetar la etiqueta estival en el mes de febrero. Formalismos a mí. 

Precisamente por sacarla de contexto no alcanza el cien por cien de su potencial. Hemos de tirar de atún congelado, que como diría Lidia —Lidia, ¿me lees? ¿estás ahí?  — para un apañito bien vale. Aunque creo recordar que en esa ocasión Lidia no se refería a un pececillo. 

Pero es que, por un instante, añoré tumbarme en la arena templada y a bañarme en el mar sin segunda piel. Que las tardes sean largas y la ropa pese poco. Además un buen plato de bonito con tomate es cabeza de serie de mi lista de platos preferidos. Auque sea una lista que tienda a infinito. Así pues, entenderéis que una variación, y viniendo de la familia Tartufo, no puede estar mala nunca.

Ingredientes.

· Dos rodajas de atún.
· Un tomate grande.
· Un puñado de avellanas.
· Albahaca.
· Orégano.
· Perejil.
· Sal.
· Aceite de oliva virgen extra.
· Vinagre de jerez.
· 2 dientes de ajo.
· Una guindilla cayena.

Preparación.

1. Precalentamos el horno a 180 ºC. Ponemos las rodajas de atún en un molde apto para horno forrado con papel de aluminio. Rociamos con un chorro de aceite y salamos. Horneamos durante 10 minutos.

2. Cascamos las avellanas y las tostamos en el horno (podemos hacer el pescado y las avellanas a la vez). Cuando estén tostadas, procedemos a quitarles la piel interior con cuidado de no quemarnos. Las picamos a cuchillo.

3. Troceamos el tomate en cubos. Lo mezclamos con la albahaca y el perejil frescos y el orégano. Añadimos también un ajo picado muy muy fino y las avellanas. Aliñamos todo con aceite de oliva y una pizca de sal.

4. Hervimos el vinagre en un cazo durante un par de minutos.

5. En una sartén doramos el otro diente de ajo laminado con la cayena. Añadimos el vinagre hervido y los jugos del atún. Dejamos que reducir todo unos minutos.

6. Regamos las rodajas de atún con la reducción anterior y servimos con la mezcla de tomate y avellanas aliñada.

Recomendaciones.


- Usar ventresca de bonito y hacerla en verano. No hay color.

4 comentarios:

  1. No te entiendo...con lo que mola el invierno y si además tienes las comidas del verano, ¿qué más puedes echar en falta? y no me vengas con la playa...playa también la tienes ahora con neopreno. Bueno, una cosa sí echaría yo incluso en falta: el bonito de verdad. Estaba bueno...no te fustigues ;)

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    1. Pero no es lo mismo con neopreno. No lo es. Aún así, solo fue un suspiro de pensamiento. Me gustan todas las estaciones y les intento sacar partido por igual. Creo que la que menos me gusta, es la primavera. Y aún así... tiene cosas preciosas.
      Ays, estoy en modo melancólico, jeje.

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  2. Siempre te tira más el bonito que el atún y en verano ni te cuento.
    Lo que tienes que hacer es un viaje para jartarte de sol, Canarias por ejemplo, pero como siempre me llevas la contraria pues toma ya, pal norte del norte. Aprovecha y tómaté un salmón como es debido..

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  3. Seguro que esta tan buena como la nuestra o más, porque ponerle avellanas... Es mi debilidad, que buenas que están. Muchas gracias por acordarte de nuestro humilde blog para tus, siempre interesante, referencias. Un besito!

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