12 de noviembre de 2013

pimientos de alucinas por colores


Pimientos rellenos de colores.
Otra receta de pimientos rellenos.

Es de Germán, el Frutero, con mayúsculas. Siempre está sonriente y de buen humor. Voy una media de tres —o más debido a mi, ¡ay!, cabeza despistada— veces por semana. A lo largo de ya seis años. Es paciente con todo el mundo, bien sean abuelas que compran una pieza de cada fruta; niños que se tiran al suelo mientras sus padres escogen con que planturria verde amenizarles la cena o nuevos veganos con sed de trigo sarraceno y espárragos locales.
Él te deja probar las uvas. Y si la tienda está llena, reparte para todos. Lo mismo con las fresas o el melón. Regala perejil y polvorones, como tiene que ser, y las hortalizas "feas" no las cobra.

Te cuenta de dónde vienen y las diferencias entre las naranjas navel y las navelinas. Prefiere vender productos do país. Tiene cierta tendencia a los sufijos diminutivos. Comprarás un kilito o una manito de acelguitas o tomatitos.
No diré que no vende arena en el desierto, y que sus "están para tomar" son equivalentes a "tómatelo en un par de días", la fruta fuera de temporada no es barata, como es razonable y en el resto, hay que saber elegir y siempre preguntar.
Se ha sabido rodear, pues Susana y Manola no se quedan atrás y la gente los aprecia. Los apreciamos. A él y a sus conversaciones a dos mil de ironía sobre temas candentes, ejem, eso que no falte.


Lo mejor, que sabe cocinar y comer, como la gente de bien. Y mientras te devuelve el cambio, te suelta una receta como esta.

No creo que llegue a leer esto nunca, pero aquí queda mi pequeña dedicación.

Ingredientes.


· 9 pimientos pequeños rojos, amarillos y naranjas.
· Una cuña de queso azul.
· Nueces.
· Un vaso pequeño de leche.
· Aceite de oliva virgen.

Preparación.


1. Lavamos los pimientos y les quitamos la tapa. Despepitamos.

2. Batimos el queso roquefort con la leche, que añadiremos poco a poco, hasta obtener una crema algo espesa.

3. Pelamos y picamos las nueces. Mezclamos con la crema.

4. Sazonamos la crema con unas gotas de aceite de oliva virgen.

5. Rellenamos los pimientos con ayuda de una cucharita. Ponemos de nuevo la tapa.

6. Introducimos en el horno precalentado a 180 ºC durante 30 o 40 minutos, hasta que la carne del pimiento esté tierna.

Recomendaciones.
 
- Los he horneado en unas flaneras metálicas, agrupados de tres en tres, para que no se me saliera el relleno pues en mi caso quedó bastante líquido.
- No os miento, las fotos son a media cocción. Los saqué antes de tiempo pensando que estaban, saqué las fotos, los puse en la mesa, los íbamos a comer y les faltaba un poco. Otra vez al horno. Luego no estábamos para más fotos.




3 comentarios:

  1. Este hombre nos ha dado grandes momentos...tanto "fructíferos" como "no fructíferos"

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  2. Fruteros como esos quedan pocos. Tu abuela iba a un puesto en el mercado cuya cola era muy muy ruidosa y abundante. Toda la picaresca se reunía allí pues vendía más barato que nadie sin hacer trampas. Al ser más barato vendía más y eso le permitía bajar un poco los precios, en eso consistía su estrategia comercial.
    Para lidiar con semejante coro de amas de casa (pocos hombres iban a la compra de aquella) el Sr. Frutero más labia y desparpajo que nadie y sabía sortear las peleas diarias, digo bien, diarias, que se producían en la cola. Era un espectáculo pues mientras esperabas tu turno veías que el producto que tú querías se iba acabando y ahí se despertaban todas las artimañas imaginables para que no te lo quitaran.

    Tu abuela consiguió entenderse telepáticamente con el frutero, de forma que si necesitaba unas judías verdes y quedaban pocas, el buen señor las apartaba hasta que le tocaba a ella. Ah..., la telepatía o el arte de comunicarse sin palabras en medio de la vorágine, ese era uno de los talentos de Mamalú.

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  3. Pues si Germán no llega a leer ésto, será una lástima. Porque debe ser un gran orgullo para un frutero que digan de él que es un gran frutero, con todas las letras, como tienen que ser los fruteros y fruteras. Y se de buena tinta de lo que hablo, que mi familia trabajó siempre en el mercado (que recuerdos!). La receta, colorida como poco pero eso del queso azul y las nueces... OMG!! Buenos consejos que da Germán!

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