27 de octubre de 2013

coliflor guisada con lepiotas kilómetro cero


Hoy es día de salseiro y lepiotas.
Y ayer lo fue de castillos en el fondo de un valle con bruma y mirador con vendaval.
Todo rodeado de buen comercio y bebercio.
No queda otra que una entrada de kilómetro cero, porque, sin duda, ha sido un buen fin de semana local.

La receta es una versión de esta Coliflor guisada con níscalos que Mercado Calabajío publicaba hace un año aproximadamente. En mi memoria desde entonces. Hoy no tenía níscalos, pero ha quedado muy buena igualmente.


Las fotos bonitas —¿realmente os tengo que decir cuáles?— son cortesía de María y nos ilustran ejemplares de macrolepiota procera en su estado natural, es decir, de paraguas de caracoles.




(*) Etiqueta de kilometro cero. Recordad, un alto porcentaje de sus ingredientes son cultivados, recogidos, fabricados en un radio cercano: huertas de colegas, alimentos del mercado de los que se conozca su procedencia, productos procesados de pequeñas empresas gallegas, huevos de casa, etc.

Ingredientes.

· Una coliflor.
· 4 ó 5 lepiotas.
· Una cebolla.
· Un diente de ajo.
· Unos piñones.
· Perejil.
· Aceite de oliva.
· Sal.
· Caldo de verduras.
· Un par de rebanadas de pan.
· Un huevo.
· Harina.

Preparación.


1. Vamos sacando ramilletes de la coliflor con paciencia y un cuchillo. Los ponemos en una olla a cocer en agua con sal durante 10 o 12 minutos. Tienen que quedar al dente. Cuando estén listos, los sacamos con una espumadera y dejamos escurrir.

2. Ahora toca comenzar el rebozado. Pasamos cada ramillete de coliflor por harina y posteriormente por huevo batido. Los freímos en un sartén con aceite de oliva a fuego medio hasta que estén dorados. Entonces los retiramos a un recipiente con papel absorbente. Reservamos. (Esta parte es la más coñazo, ejem, tediosa).

3. En una cazuela baja y amplia sofreímos, a fuego medio, una cebolla con un par de cucharadas de aceite. Cuando esté comenzando a dorarse, añadimos el diente de ajo bien picado.

4. Incorporamos ahora las lepiotas a la cazuela y rehogamos un par de minutos vivamente. Espolvoreamos con perejil picado. Cubrimos con caldo de verduras y comenzamos a cocer a fuego suave.

5. Mientras tostamos los piñones en una sartén y freímos las rebanadas de pan. 


6. En el vaso de la batidora ponemos las rebanadas de pan frito, los piñones tostados y un vasito de caldo. Batimos hasta que sea un puré. Incorporamos esta mezcla al guiso de lepiotas. Removemos bien.

6. Añadimos ahora los ramilletes de coliflor al guiso. Si es necesario, añadimos un poco más de caldo. Dejamos cocer 5 o 10 minutos a fuego suave. Rectificamos de sal.

Recomendaciones.


- El plato queda mejor con un tiempo de reposo, pues la salsa coge cuerpo y sabor. No os dejéis engañar por la foto paliducha. ¡Está muy bueno!
- Los tallos de la coliflor se los podéis añadir a una crema o puré.
- En vez de las lepiotas, podéis usar níscalos como la receta original de Mercado Calabajío.
- En la foto parece que no hay salsa, pero había. Eso es lo que rescaté para el posado.

2 comentarios:

  1. En mi casa siempre se ha comido coliflor cocida y digo se ha comido porque yo no la comía jajajaj pero el resto sí. Era ese olor tan potente el que me hacía ser reacia. Ahora que me he vuelto mayor y "responsable" de mi misma, he ido intentando "obligarme" a comer cosas que son buenas y sanas y que antes no comía. Por ahora la coliflor la como muy a gusto en crema y rebozada, y tengo que decir que me gusta y mucho. Coliflor cocida?? Tiempo al tiempo amiga mía jejejejjeej. Besos :)

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    1. Pero mira... esta es primero cocida, y luego rebozada! Y queda al dente y no una plasturris. Igual es un buen plato de transición. Jeje.

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